"¡Viva el vino!" (Mariano Rajoy, 2007)

Micmacs, un gran follón (Micmacs à tire-larigot)

Jean-Pierre Jeunet, 2009
Tengo que reconocer que con algún altibajo que otro, la carrera de Jean-Pierre Jeunet (y Marc Caro mientras estuvieron juntos) siempre me ha interesado. Aún recuerdo como ví asombrado "Delicatessen" cuando se estrenó sin dar crédito a la originalidad y bizarrismo de la propuesta. Aquel mundo personal y surrealista me sedujo de lleno. Luego llegó "La ciudad de los niños perdidos" que no está tan bien considerada pero a mi me parece otra maravilla. No he tenido el... ¿gusto?... de ver "Alien Resurrección", pero la acusada por muchos (seguramente por los mismos que miden lo que les puede gustar una película de forma inversamente proporcional a su resultado en taquilla) "Amelie" me parece otro gran film lleno de detalles y hallazgos, y tampoco tengo mayores problemas con "Largo domingo de noviazgo" que es una preciosidad.

Casi seis años para culminar otro proyecto y ahora nos llegan estos "Micmacs à tire-larigot" (bueno confieso que no se exactamente cuando). Desde luego si algunos temas son reiterativos en la carrera de este hombre son la casualidad y la venganza. De hecho el argumento de "Micmacs" parece una versión ampliada y corregida de una trama de "Amelie": La historia de Lucien, el tendero esclavizado en la tienda de Mr. Collignon para quien Amelie diseña un imaginativo plan de venganzas y torturas. Es que de hecho el argumento de "Micmacs" no es nada original: Un pobre desgraciado ve como su vida se va a la mierda por culpa de dos empresas fabricantes de armamento y junto a una serie de extravagantes personajes que viven de reciclar basura intentará ejecutar un complejo plan de venganza.

 -El increíble hombre bala solo puede estar protagonizado por el hombre de los caretos increíbles: Monsieur Pinon-

Si la trama no es demasiado original, lo que marca la diferencia son los detalles. Es cierto que el mundo cochambroso de los Micmacs se parece mucho al de "Delicatessen", pero la pléyade de personajes llenos de detalles (ese recordman de bala humana-el siempre presente Dominique Pinon-, esa contorsionista enamoradiza, esa calculadora humana, ....), lo acertado de la dirección de la compleja trama, ese fino límite entre tragedia y comedia típico de Jeunet, y el montaje frenético e imaginagivo marca de la casa, hace que merezca la pena su visionado.

-¡Pedazo panda de freaks!-

Quizá al acabar queda un regusto de que el tono de la historia ha sido excesivamente amable y se le podría haber aplicado un poco más de mala leche, pero que queréis que os diga, aunque sepa a Deja-vu para habituales de este autor yo me lo pasé muy bien, aunque reconozco que parte del disfrute vino de una cierta dosis de "guilty pleasure".
Valoración: 7/10

Rock'n'Roll High School (con The Ramones) ....Rock Movies by TQX....

Allan Arkush, 1979
Dentro de mi obsesión por las “Rock Movies” hace tiempo que andaba a la caza y captura de este “Rock’n’Roll High School”, la combinación de Roger Corman y The Ramones prometía cosas interesantes. No es que los Ramones sean una de mis bandas favoritas ni mucho menos pero no me negaréis que representan mejor que nadie el espíritu de marcha y fiesta nihilista/hedonista que debería representar a todo bueno punk-rocker. Nada de rollos depresivos y mirarse al ombligo, eso ya lo harían otros más tarde. Solo hay que ver que de cuatro miembros fundadores solo queda uno vivo quedándose por el camino el resto apenas cumpliendo la cincuentena, imaginaros el desfase de vida que debían llevar. Pero independientemente de eso, es un grupo que me ha hecho pasar momentos muy buenos en mis años mozos, por lo que me resultan muy entrañables y más teniendo como grito de guerra: “Gabba Gabba Hey”, inspirado en el “Gooble Gooble one of us” de “Freaks” (la obra maestra de 1932 de Todd Browning). Sobre Roger Corman, ¿qué decir?, pues que siempre atento a donde poder producir una película de bajo presupuesto con la que sacar tajada, aquí estaba atento poniendo los 300,000 dólares que costó. No mucho, pero es que las escenas con los Ramones las debieron de rodar en tres días.

-Los Ramones arrasando el instituto. Una teenager salida de Grease no parece encajar con tus punk-rockers favoritos, pero nadie dijo que las cosas fueran normales estando Roger Corman de por medio-

Hay que decir que la cosa empieza algo floja: Una típica comedia de instituto americano con adolescentes con las hormonas en efervescencia, y una directora que pretende erradicar del instituto el rock’n’roll con el típicos argumentos de que pervierte a la juventud. Suerte que entre escenas de jovenzuelos tonteando y clases de gimnasia femenina (¡yum!) a ritmo de Ramones, hay algunos gags frikiosos como la demostración de laboratorio que hace explotar a los ratones expuestos al Rock intenso según la curiosa escala de intensidad que aparece en diversos planos de la película, pero que vuestro Dr. en una de sus frecuentes y altruistas curradas, ha compuesto en una única imagen utilizando avanzadas herramientas (el Paint, vamos).

-¡El increíble medidor de intensidad rockera! Evidentemente mal configurado, todo el mundo sabe que Kansas les dan sopas con honda a esas nenazas de Jethro Tull-

¿Y que hace que esta película sea algo más que un “Grease” de baratillo?, pues dos cosas: Las apariciones de unos Ramones con nulas dotes para la interpretación pero cuyas escenas pueden ir a un “Hall of fame” de rockeros protagonizando escenas llenas de vicisitud (si no hablamos claro del concierto que supone el punto álgido de la película y que supone un generoso minutaje que da cabida a cuatro o cinco temas). Pero sobre todo la mala leche que gasta la cinta a partir de la aparición de los rockeros y la ausencia total de moralinas: Los adolescentes son rebeldes con todas sus consecuencias, tanto que acaban arrasando el instituto, haciéndolo volar literalmente por los aires (se nota que no había un estudio importante detrás, no es el final habitual en este tipo de películas). Por no hablar de las múltiples veces en que los vemos fumar maría, o hacer uso de todo tipo de drogas. Los Ramones se sentirían orgullosos de ese final (o quizá ese fue el motivo de que decidieran participar en tan dudoso vehículo promocional).

-Véase una versión de los Village People pasados por anfetas atentos a las evoluciones "Ramonianas"-

Como postre digamos que el amigo Corman sabe que cuanto más bizarro quede el asunto mejor, así que no duda en que un ratón gigante acuda al concierto desafiando la teoría “explosiva” de la directora del instituto (para ello a la entrada se provee de unos cascos a todos los ratones asistentes). Éste y otros momentos surrealistas nos acompañan durante el visionado, ayudando a sobrellevar algún momento cursilón. No me parece una película sobresaliente, pero se deja ver bastante bien gracias sobre todo a su falta de pretensiones y por supuesto a las apariciones de los Ramones, cuyos fans no se deben perder por nada del mundo.
Valoración: 6/10

  .

Delirios Escénicos Extremos (V) : Suzi Quatro

 
 ¿Ya pensábais que me había olvidado de esta entrañable sección?

No es que Suzi Quatro me parezca delirante ni cutre (por lo general), de hecho hace un par de años me hice con un par de álbumes de sus inicios que son muy disfrutables. Lo que pasa es que viendo ayer la película The Runaways, que relata la corta carrera de este grupo, se hace mención en no pocas ocasiones a la figura de Suzi, ciertamente pionera en cuanto a que una chica se vistiera de cuero y actuara con una pose mínimamente rockera. Al parecer Joan Jett (lo único un poco auténtico en el grupo prefabricado por Kim Fowley) se inspiró en ella para The Runaways.

¿Y donde entra el delirio escénico?, pues amigos, resulta que me vino a la memoria este impagable vídeo de una actuación televisiva donde la bizarra coreografía acaba mereciendo el apelativo de delirio. Aunque no me diréis que su entrañable candidez y/o ñoñería no lo hace merecedor de la mayor de las simpatías. Mi momento favorito es cuando el teclista se une a la fiesta en los estribillos y como no, el impagable inicio donde el batería prefiere (obviamente) marcarse unos pasos que intentar que cuele el playback. Por cierto que pegajosa es la cancioncilla..... ¡confieso que me encanta!.




De la Radio a Spotify (El post de los formatos de audio)

Los que tengáis canas, panza, calvas, problemas de erección o todo ello junto, seguramente hayáis pasado por todos los métodos de consumo musical aquí expuestos. Pero quizá un chaval de quince años se pone hoy en día delante del ordenador, se enchufa a Spotify y le parece la cosa más normal del mundo, así que valga este post para recordar que la historia no se escribe en avances kilométricos, sino en pequeños pasitos que te van conduciendo a algo. Y como vereis, el tema Spotify me parece tan grandioso que me permito llamarlo "la nueva era" o la era "post-MP3". Allá, vamos:

i) Era Jurásica (o de la radio)

Año: -30 antes de la era Spotify
Artefacto: Radio AM/FM
Calidad Sonora: Decente en FM
Portabilidad: Pues sí, te la podías llevar por ahí
Inconvenientes: A merced de los cabrones de los disk-jockeys, que cortaban todas las canciones además de seleccionar con el culo lo que pinchaban (o mejor dicho pinchaban lo que comercialmente les daba pasta). Por increíble que os parezca a algunos, ésta era la principal fuente de música.
Molaba porque: La infinita riqueza del dial te llevaba de las confesiones de Encarna Sánchez a las divagaciones cinéfilas de Carlos Pumares. Mi infancia no hubiera sido igual sin una radio a la que estar pegado.

 ii) Era Neolítica (o de los soportes físicos)


Año: -28 antes de la era Spotify
Artefacto: The Cassette
Calidad Sonora: Con la fuente adecuada y el equipo adecuado, podía salir una cosa muy (pero que muy) apañada.
Portabilidad: ¡¡¡¡El Walkman!!!!, quien no haya salido a hacer footing con un ladrillaco pegado a la cintura no sabe lo que es currarse la música.
Inconvenientes: Dos muy grandes: Rebobinado, vaya puto coñazo rebobinar toda la cinta para volver a escuchar la misma cara. Y búsqueda, acababa siendo imposible encontrar una canción a no ser que fueras tan friki de apuntar la posición del contador para cada canción, cosa que no te servía al cambiar de reproductor... 
Molaba porque: Evidentemente porque podías PIRATEAR a saco, para que luego se diga que eso es nuevo desde que hay internet.


Año: -26 antes de la era Spotify
Artefacto: Vinilo 33 r.p.m.
Calidad Sonora: Insuperable, deja en pañales a cualquier CD.
Portabilidad: Cero patatero. No es su punto fuerte.
Inconvenientes: Obviously que era un medio para comprar material original, pero ah... esa calidad de sonido, esas carpetas increíbles, oh.... esas ediciones especiales, uh..... esa magia en el ceremonial de pinchar la aguja,..... eh.... paro que voy a llegar al clímax..
Molaba porque: Porque molaba y punto. De hecho no molaba, sigue molando y yo sigo comprando vinilo, como debe ser.




Año: -22 antes de la era Spotify
Artefacto: CD
Calidad Sonora: Se pulieron el rango de frecuencias del vinilo pero a cambio por lo menos eliminaron los ruidos de fondo. Pero la transición se hizo con el culo, la mayoría de primeras ediciones en CD sonaban infinitamente peor que sus equivalentes en vinilo. Con el tiempo salieron las ediciones requeteremasterizadas y pagamos por la misma música n veces.
Portabilidad: Óptima en el coche (cuando consiguieron hacerlo bien), el diskman no era mucho más pequeño que un walkman pero va, digamos que pasamos de ladrillaco a paquetico.
Inconvenientes: Que los muy cabrones dejan de escucharse con el tiempo. Tengo ya demasiados CDs originales (algunos de no más de 10 años de antiguedad) que los muy hijos de su madre ya no funcionan. Ira es lo mínimo que se me ocurre. Respecto al empaquetado demasiados como para listarlos aquí.
Molaba porque: Reducías algo el espacio necesario para tu colección (tampoco demasiado), accesibilidad a las canciones, ah!, y sirve como posavasos o para asustar a los pájaros.



Año: -14 antes de la era Spotify
Artefacto: CD-R
Calidad Sonora: Pues la misma que el CD. Por primera vez uno podía hacerse una copia IDÉNTICA de un disco original, con indistinguible calidad de sonido. Esto por aquel entonces tenía tanto valor para algunos que por ejemplo, la primera unidad grabadora de CD-R que me compré me costó la friolera de 60,000 pesetas de la época (casi 400 euros de hace 14 años). Como lo leéis.
Portabilidad: Pues igual que el CD pero sólo cuando todos los cacharros te los cogían, que al principio anda que no había problemas. Recuerdo ir a comprar mi reproductor para el coche llevando CD-R para que me demostraran que funcionaba.
Inconvenientes: Que empezó a ser tan fácil incrementar tu colección que ésta iba creciendo hasta inundarte, y si eras un puto friki como yo que fotocopiaba todas las portadas, booklets y todo lo habido y por haber acababas con toneladas de papel que archivar junto a los CDs. Aún estoy inundado de material por este síndrome de Diógenes musical que nos cogió a algunos.
Molaba porque: ¡Pirateo perfecto!



Año: -11 antes de la era Spotify
Artefacto: Minidisc
Calidad Sonora: Impecable, de hecho la capacidad original era de 74 minutos (igual que un CD), pero posteriormente desarrollaron formatos comprimidos que cuadruplicaban la capacidad sin pérdida aparente de calidad.
Portabilidad: Suprema, era su razón de ser. Por primera vez te podías mover con un reproductor en tu bolsillo de tamaño inapreciable, y con discos de un tamaño minúsculo.
Inconvenientes: Poquitos, fui un gran fan de este formato, nunca lo usé para almacenar (para eso tenía los CD/CD-R), pero como mobilidad era la puta bomba.
Molaba porque: Pequeño, práctico, la batería duraba 10 veces la que un discman, brutal....

iii) Edad Media (o del MP3)




Año: -9 antes de la era Spotify
Artefacto: Napster
Calidad Sonora: Entramos de lleno en la era MP3, el antes y después dentro de los formatos de audio. Pues dependiendo de la compresión, cercana al CD.
Portabilidad: Increíble, creo que ya hay reproductores del tamaño de una moneda. O directamente los auriculares son el reproductor.
Inconvenientes: Antes de que las discográficas se lo cargaran con el famoso juicio promovido por Metallica, y con las conexiones que había por aquel entonces en España, creo que conseguí bajarme tres o cuatro canciones en dos años. Una puta mierda vamos.
Molaba porque: Prometía emociones fuertes, pero en la práctica nunca me sirvió de nada.... además de hacerme coger importantes cabreos (los que empezasteis a navegar con módems os acordaréis de los cortes de conexión, tarifas por minutos, etc....)




Año: -5 antes de la era Spotify
Artefacto: Soulseek, AudioGalaxy...(Pongo estos dos ejemplos pero había otras muchas aplicaciones)
Inconvenientes: Que queréis que os diga, conforme empezaron a llegar los ADSL alguna cosa podías empezar a ir consiguiendo pero siempre acababa desesperado y mandaba las descargas a tomar por ahí. Además de los cabrones que no te permitían coger su música si no les molaba la tuya y cosas por el estilo.
Molaba porque: Sí, podías encontrar cosas muy raras e inencontrables siquiera en CD.


Año: -4 antes de la era Spotify
Artefacto: eMule, bitTorrent, ... (P2P genéricos)
Inconvenientes: El mundo eMule siempre me ha parecido una mierda (eso de buscar un CD de Metallica y que te aparezca uno de Mago de Oz no tiene nombre) pero ah! el mundo torrent ha sido mi felicidad musicófona por encima de cualquier otro método. ¡Eso si que funciona!
Molaba porque: Rápido, eficaz, limpio, bueno, bonito y barato.


 
Año: -3 antes de la era Spotify
Artefacto: Descarga directa desde sitios que "se hacen los locos".
Inconvenientes: Pese a ser un gran invento, he acabado por odiar las búsquedas de enlaces, las esperas, etc.
Molaba porque: Con frecuencia encontrabas tías en pelotas buscando enlaces o en los tiempos de espera.


iv) Edad Actual



Llevo algunos días en estado de shock, desde el Domingo estoy utilizando Spotify y no salgo de mi asombro. Lo había intentado antes pero entre la necesidad de invitaciones y las limitaciones de versiones previas el asunto no me había quitado el sueño. Pero esto de Spotify es..... ¡¡¡¡BRUTAL!!!!, joder toda la discografía universal accesible AL MOMENTO, sin tener que descargar NADA, ni preocuparte de espacio de almacenamiento, encima todo ordenado, con sus portadas, estructura de álbumes (novedades incluidas). Por fin parece que alguien se da cuenta de hacia donde debe ir el mercado del entretenimiento (que alguien saque algo parecido para pelis ya por favor). ¿Que me tengo que tragar un pelín de publicidad?, nunca la había dado por mejor empleada, y no descarto abonarme para librarme de ella, sería la mejor inversión posible. Con toda esa música (que comprende el 95% de mis CD, muchas rarezas incluidas) uno se replantea hasta si tiene sentido mantener colecciones de CDs elefantiásticas. Y lo mismo con los HDD a petar de MP3.....

Y que decir de las escuchas para probar un grupo o evaluar algo, nada de perder el tiempo en buscar, nada de ocupar espacio de disco, A LA MIERDA las descargas. VIVA EL STREAMING. La nueva era, y joder, sinceramente, ya tardaba.

Para ser completamente feliz solo me falta que le pongan el año correcto a las reediciones (es que toda la discografía de los Stones aparece como de 2009, fecha de la remasterización). ¡Ah! y que ignoro que va a pasar cuando ese contador de límite de 20h de uso llegue a cero, creo que necesito algo así como un código de invitación para librarme del problema, ¿alguien me ayuda?

¡30 años de espera han valido la pena!

"The Cove", un gran documental... ¿poco documentado?

Los japoneses son unos cabrones porque matan delfines a escondidas para colocar su carne como carne de ballena a sabiendas de que está contaminada con mercurio y que es altamente perjudicial para la salud. Además el gobierno encubre estos hechos para que la población nipona no se entere del pastel y manipula a la asociación para la defensa de los cetáceos comprando los votos de países del tercer mundo y así evitar la prohibición de su pesca. Punto final. Los autores del documental ya me han transmitido el mensaje y como ya estoy concienciado ya puedo ir a esta web y donar pasta para la causa. ¿Sí?

No suelo seguir mucho el mundo documental porque me suele repatear la frecuencia con que sus autores ofrecen una visión parcial de una realidad, tito Moore incluído (o a la cabeza). Ciertamente la historia de Ric O'Barry es interesantísima: como entrenador de delfines participó durante años en la serie de los años 60 “Flipper”, hasta que se dio cuenta de que los delfines en cautividad sufren un estrés que les puede llegar a provocar la muerte. A partir de ese momento Ric decidió dedicar su vida a divulgar este hecho y a oponerse a la cautividad de los delfines, liberando a todos los que se le ponían por delante. Ahí ciertamente hay una gran historia.

Luego resulta que en Taiji, una pequeña localidad japonesa ocurre anualmente una captura de delfines que busca satisfacer la gran demanda de estos animales para parques acuáticos, y ya puestos como que sobran unos cuantos, los llevan a una ensenada donde pasa algo que las autoridades locales intentan mantener oculto por todos los medios a su alcance. Cuando después de un peliculero montaje para conseguir las imágenes vemos lo que pasa allí (una cabronada sin nombre ciertamente), no es que nos sorprendamos porque es lo que cualquiera se podía esperar. Digamos que el McGuffin de mostrar lo que todos sabemos le da a la película unos entretenidísimos minutos de “acción real”.

Dejarme hacer de abogado del diablo: Es evidente que es cruel matar delfines de esa manera, pero también lo es matar toros pinchándoles con todo tipo de artefactos, el sacrificio de las terneras que nos zampamos, la caza, o la pesca de otras muchas especies para las que tampoco es ajeno el uso del arpón. Así que una de las preguntas que me iba haciendo viendo la película era: “Vale, todo esto es censurable, pero… ¿es algo tan extraordinario?”, porque a uno le puede disgustar más o menos pero la pesca de delfines no está prohibida. Y los autores lo demuestran añadiendo ingredientes: Acaban necesitando más argumentos para justificar su posición, porque cuando parece que hacer todo eso está mal porque los delfines son amigos de los hombres y ya se les putea bastante en cautividad, van y se sacan de la manga el asunto del mercurio y el engaño de vender carne de delfín por carne de ballena. Sí, los delfines están jodidamente contaminados con Mercurio, por lo que zamparse esa carne te derrite las neuronas en un plis. Si el problema es que se matan delfines brutalmente, se denuncia y punto, mezclarlo con que el uso de esa carne es fraudulento me parece que hace perder foco a la historia.

Igualmente su demostración de que la sociedad nipona es desconocedora de lo que se cuece consiste simplemente en preguntar por la calle a cuatro despistados que responden lo mismo que respondería yo si me preguntan: “¿Comes carne de lince?”. Japón es un país con unas tradiciones milenarias de las que se sienten muy orgullosos y toleran muy mal que nadie les diga lo que tienen que hacer. Así que si alguien va a cuestionarles algo lo más probable es que todo el mundo se haga el loco. Vamos que no dudo ni por un momento de que el asunto es sabido por todo cristo en el país del sol naciente y conociendo un poco a aquella gente, lo apoyan por completo. Por tanto, mientras los autores del documental nos intentan endiñar que hay que destapar el pastel para que la sociedad japonesa tome consciencia del problema, el quid de la cuestión es que es imposible cambiar esa mentalidad mientras quede un solo pez que zamparse. Pero claro, el primer objetivo es de aquellos por los que se puede montar una “causa” a la que sacarle cierto jugo, el segundo es directamente imposible.

Pero bueno, en cualquier caso y siempre que no se sea tan rebuscado como yo, me ha parecido un gran documental, con una gran historia (la de O’Barry) y el asunto de Taiji que es una gran excusa para darle un poco de acción al asunto, y lo cierto es que uno no se aburre ni un momento. Ciertamente también es interesante enterarse de las actitudes mafiosas niponas con la compra indirecta de votos y sobre todo, el canguelo que te coge con el tema del mercurio, yo porsiacaso creo que voy a dejar de comer los pescados de este enlace en cuanto consiga traducir sus nombres.

Valoración: 7/10 . 

Quatermass Rock : Pineapple Thief (o de como conseguirlo después de 10 años)


Pineapple Thief es un grupo que he venido siguiendo desde hace bastante tiempo. A medio camino entre unos Radiohead en su vertiente más melódica (era "OK Computer") y unos Pink Floyd sinfónicos, lo suyo ha sido ir añadiendo ingredientes poco a poco para mejorar la receta siempre con muchas ganas y paciencia, porque les ha costado lo suyo llegar al reconocimiento unánime que están consiguiendo con este "Someone here is missing". La receta ahora contiene musculosas guitarras que me recuerdan por momentos a Tool, momentos de rock industrial que nos traen a la memoria a los Nine Inch Nails, y sobre todo unas composiciones a prueba de bomba absolutamente irresistibles, solo tenéis que pinchar en el currado video-clip que os pongo correspondiente al tema que abre el álbum. Por el camino se han quedado parte de las estructuras abiertamente progresivas de otros álbumes y esta vez han cocinado un álbum directo pero no por ello menos elaborado que contiene trallazos del calibre de "Show a little love", perfecto compilado de todas las influencias citadas.

Una bomba de relojería por descubrir que vuestro amado Dr. tiene a bien recomendaros. Por cierto que me congratulo sobremanera de poder ir trayendo ultimamente grandes álbumes a esta sección que ya sabéis que no comenta medias tintas, solo lo que me parece sobresaliente. Aunque bien pensado, dado que por el camino se han quedado tantos álbumes evaluados que no han llegado al nivel de excelencia requerido para la sección quizá debería crear un post sobre los que se quedaron en el camino para hablar de Joanna Newsom, Pain of Salvation, Standstill, Orphaned Land o Coheed And Cambria, autores de álbumes más que correctos pero que me niego a recomendar abiertamente.


 

40 Años de Monty Pyhton: "Not the Messiah (He's a Very Naughty Boy)". La mejor celebración posible.

Los seguidores de Monty Python, esos imprescindibles de la cultura popular de los últimos 40 años, estábamos a la espera del lanzamiento en DVD de la premiere del oratorio cómico "Not the Messiah (He's a Very Naughty Boy)", compuesto por Eric Idle y John Du Prez (co-autores del musical "Spamalot" y las canciones de "El sentido de la vida"), y que recrea la película "La vida de Brian" en un formato francamente sorprendente, a caballo entre la ópera, el musical, y la puesta en escena de los gags más famosos de la película. Para ello el montaje de lo que ocurrió el pasado 23 de Octubre en el célebre Royal Albert Hall de Londres no podía ser más grandioso: una orquesta sinfónica, una inmensa coral de 140 voces, unos maravillosos solistas (entre las cuales me ha robado el corazón la soprano Shannon Mercer), y.... la presencia del propio Eric Idle (uno de mis Pythons favoritos, sin duda) como maestro de ceremonias, además de nada menos que Terry Jones, Michael Palin y Terry Gillian, dando entidad a lo que Idle califica al comienzo del evento como "la celebración del 40 aniversario de Monty Python" (aunque hay que decir que lo de Gilliam es meramente testimonial).

Tengo que recomendar este DVD a cualquier fan de los Python, los 90 minutos que dura se me pasaron volando ante la maravillosa composición de Idle y Du Prez, musicalmente de un gran nivel y sobre todo divertida, tan divertida como la película en que se basa. Es sorprendente que gags célebres de esa película funcionen tan bien en este formato. Además el tono festivo del evento se respira en todo momento de manera que supone un chute a la vena de buen rollo y optimismo. Una gran sorpresa que seguramente acabará convertida en musical (no me creo que unas composiciones tan buenas se queden en un evento de una sola noche y un DVD -aunque se ha estrenado en cines en algunos países-). Para recordar sin duda la canción que recrea el famoso gag de "¿que han hecho los romanos por nosotros?" (imposible quitársela de la cabeza) o la recreación de la famosa escena "¿Crucifixión?.....No, libertad...." o el grand finale con el inevitable "Always look at the bright side of life" seguido de una descacharrante recreación del famoso número del leñador del "Monty Python Flying Circus".

Una gran mezcla de música y humor, que engrandece la herencia y el legado de estos mitos. Y que no puedo dejar de recomendar.

El trailer:



Y por si alguien no se acuerda del número del leñador:



Sociología del blogueo.... y tal....

Un día va uno y en lugar de ponerse a jugar a la PS3, enchufarse a ver la tele o practicar el onanismo, se le pasa por la cabeza.... ¡hacer un blog!. Y de repente ese pobre desgraciado se da cuenta de que solo en un mundo con millones de blogs, nadie va a reparar en su existencia, así que empieza a poner comentarios en otros blogs de temática parecida y los visitantes empiezan a aparecer y a dejar comentarios también...¡bien!. Y cuando empiezas a tener comentarios te das cuenta de que cuantos más comentarios pones tú más comentarios te ponen, y sin darte cuenta, de manera completamente visceral y me atrevería a decir que poco consciente te has convertido en un esclavo del blog. Tienes que publicar con frecuencia para que la gente venga a ver que se va publicando, responder los comentarios si quieres corresponder con quien ha tenido el detalle de comentar, pero además tienes que seguir poniendo comentarios en otros sitios o por muy consolidado que estés apenas nadie te comenta, con lo cual el número de horas que dedicas a escribir y actualizar el blog, más el número de horas que dedicas a leer y comentar otros blogs te ha absorbido todo tu tiempo libre y ya no puedes hacer aquello que ha motivado poner tu blog (ver películas, escuchar discos, o hacer macramé), decirme que sentido tiene. Si explico todo esto es porque quizá no es evidente para un visitante ocasional, los que tenéis blogs sabéis de que va esto. Y lo mismo con los "seguidores" o los enlaces, otra moneda de cambio.

Y a lo que me niego es a aceptarlo. Siento si he pasado a no comentar en sitios donde antes lo hacía, de verdad que aprecio mucho el contenido de la mayoría de blogs, pero es que he decidido leer solo aquellos que realmente me interesen y pueda dedicar a una visita el tiempo que se merece (¿porque mis estadísticas dicen que la mitad de las visitas a mi blog duran 15 segundos?). Se acabaron las visitas relámpago. Tampoco voy a dejar un comentario si no tengo nada que aportar. Lamentablemente mi tiempo libre es limitado y no le veo sentido a leer deprisa y corriendo 10 blogs, prefiero leer 4 como Dios manda. Y ojo que si tuviera un montón de tiempo libre ni me plantearía esto y me tragaría un montón de blogs porque hay muchos de calidad. Ahora que también habría que hacer un poco de examen de conciencia a ver si lo que publicamos aporta algo, porque ha habido algún día de esta semana en que si no tenía en el "blogroll" 10 blogs con un post sobre "Kick-Ass" no tenía ninguno.


Yo por mi parte, en cuanto a publicación voy a pasar a publicar de otra manera y sobre otros temas, de momento mi idea es hacer ciclos de tres posts, uno sobre cine (que creo que raramente será sobre novedades e intentaré que sea sobre algún tema o director), uno sobre rock comentando novedades o historietas de bandas clásicas que me gustan y otro con historietas varias (como esta), que para eso es un blog, ¿no?. También creo que se van a acabar los pies de foto, cajones de sastre y todo aquello que me tome más tiempo en formatear del que estoy dispuesto a dedicar a esta afición, todo es cuestión de hacerlo sostenible. Y si tengo que sacrificar algo que sea la frecuencia de publicación, si en lugar de tres posts a la semana publico dos con la calidad que yo quiero, pues eso se habrá quedado por el camino. Se trata de hacer algo a lo que le veas sentido y que en lugar de ser un agobio sea algo que te apetezca hacer.

Y ojo que cada uno postee y comente como le de la gana, ¡faltaría más!.