"¡Viva el vino!" (Mariano Rajoy, 2007)

Bienvenido Mr. Chance (Being There)

Hal Ashby, 1979
Peter Sellers es recordado por sus papeles en las sagas de “La Pantera Rosa”, aunque se ganó la gloria con los increíbles cuatro papeles que interpretó en la obra maestra “Dr. Strangelove, or….” (“Teléfono Rojo….”) donde consiguió su primera nominación al Oscar, por no mencionar otras geniales creaciones como el protagonista de “El guateque” (“The Party”) o las olvidadas comedias de la Ealing donde por supuesto brilla con luz propia “The Ladykillers”. Pero por algún motivo, Peter era un actor encasillado por más que había dado muestras más que suficientes de su talento para crear personajes extravagantes, por ello luchó lo indecible para comprar los derechos de la novela “Being There” hasta que consiguió protagonizar esta increíble cinta, su testamento cinematográfico ya que murió prematuramente de un ataque al corazón al poco tiempo del estreno, por más que después de su muerte se estrenaron otras cintas con materiales grabados anteriormente. Con “Bienvenido Mr. Chance” consiguió su segunda nominación al Oscar, que lamentablemente se le volvió a negar.

Mr. Chance es una persona en edad madura que siempre ha vivido con un anciano trabajando de jardinero y que nunca ha salido a la calle. Cuando el anciano muere, se ve obligado a dejar la casa y vagar por las calles perdido completamente (preciosas las escenas de Chance recorriendo la ciudad al ritmo de la versión de “Así habla Zarathustra” de Deodato en clave jazz-rock.). Sufre un atropello y es adoptado por una influyente familia, lo que dará origen a su increíble aventura mediática. Nos podemos imaginar parcialmente la historia de Chance (escondido durante toda una vida y con una deficiencia mental), pero nunca se nos explican los detalles, lo que sin duda hace más fascinante al personaje.

-Chance aún ejerciendo de jardinero en su pequeño mundo-

La película consigue por un lado un retrato humano insuperable de esa persona de la que apenas conocemos unas pinceladas de lo que ha podido ser su vida y que con una filosofía vital sincera e increíblemente honesta va abriéndose camino casi sin querer en los círculos de poder del gobierno americano. Por supuesto que no es ajena al retrato la maravillosa interpretación de Sellers, en una de aquellas creaciones de las que sientan cátedra. Por otro lado la cinta es una crítica feroz, sutil pero mordaz, a la banalidad de la alta sociedad, las esferas de poder y los medios de comunicación. Alguien incapaz de leer y escribir, que reconoce abiertamente cuando le preguntan que solo ve la televisión, es capaz de llegar a lo más alto solo hablando de jardinería. Y el mérito de la cinta es hacer creíble esta maravillosa fábula, siempre anteponiendo el retrato de los personajes, todos ellos fantásticos desde el guión a la interpretación final. Y claro, ese plano final donde vemos a Chance ocupado en sus cosas, replantando un árbol, y finalmente perdiendo la noción entre realidad y ficción mientras entierran a su amigo Ben y los círculos de poder otorgan a Chance el cetro del poder. Maravilloso final para una cinta redonda.

-Peter Sellers / Mr.Chance-

Quizá no era necesario algo tan aparatoso con presidentes de gobierno, el FBI buscando antecedentes, medios de comunicación, etc. El retrato humano de un personaje tan maravilloso daba para llenar toda la cinta, pero no importa, “Being There” supone el broche de oro a la carrera de un gran actor, y por encima de eso, uno de los mejores personajes que hemos podido ver retratados en una pantalla de cine.
Valoración: 9/10
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Daimajin (Majin), Trilogía de un Kaiju olvidado


Desde luego el fantástico japonés clásico es un mundo que parece vetado al cinéfago interesado en sus inusuales propuestas. Sin apenas ediciones en DVD en España, toca recurrir a carísimas importaciones o bien a descargas de lamentable calidad sin doblaje ni subtítulos. Así que por eso resulta maravillosa la decisión de DeAPlaneta de editar una caja conteniendo las tres películas de Daimajin (o Majin como se le conoció anteriormente en España), en versiones con perfecta calidad de imagen y un nuevo doblaje (aunque recomiendo el VOSE, lo enfático del idioma japonés le da mucha salsa a las películas). En el debe de DeAPlaneta debemos mencionar el lío que han conseguido al re-titular las películas (ver el baile de títulos al final del artículo) y además intercambiar el orden de la segunda y tercera películas.

-Cual Hércules, Daimajin encadenado arrasa con todo en la primera entrega-

Daimajin
es un monstruo gigante de piedra que cobra vida por variados mecanismos o rituales siempre con el objetivo de restaurar el orden en comunidades donde tiranos están sometiendo a la pacífica población. Por el tamaño de la criatura se podría englobar dentro del género de los Kaiju-Eiga (ya sabéis Godzilla y demás), pero su ambientación en época de samurais, hacen de estas películas un original híbrido entre los Kaiju y el cine característico del Japón feudal.

Desde luego se trata de un caso más que curioso porque las tres películas se estrenaron el mismo año (1966) durante un lapso de ocho meses y fueron rodadas de forma casi simultánea por reputados directores nipones. Se trataba de una iniciativa de la productora Daiei que buscaba argumentos para competir con Toho (artífices de las cintas de Godzilla y la productora Japonesa más potente de la época). Y no escatimaron en recursos: Las tres cintas están rodadas en un magnífico scope en color, haciendo gala de un espléndido diseño de producción, preciosas localizaciones naturales, competentes actores, y brillantes efectos especiales, nada que ver con la cutrería de la que ya por aquel entonces empezaban a hacer gala algunos Kaiju de Toho.

-Bíblico, ¿no?-

Lo extraño (o no tan extraño atendiendo a la idiosincrasia del país y la época) es que las tres películas mantienen un esquema argumental casi idéntico: La presencia del monstruo tiene atemorizada a la población que sin embargo se ve sometida por un tirano en lugar de por la criatura. Después de luchar sin éxito, como recurso desesperado invocan a la criatura (de forma explícita o metafórica) para que ésta despierte de su letargo pétreo, procediendo a aplastar al ejercito villano destrozando todo lo que pilla por delante (sin sutilezas, vamos). Pero pese a tener una estructura argumental similar, el interés se mantiene porque las ambientaciones son diferentes y la historia tiene interesantes matices en cada caso.

-El amigo en modo letargo durante el viaje de los niños en Daimajin gyakushu-

En “Daimajin” el monstruo está aletargado en la ladera de una montaña donde se refugian los legítimos descendientes de un trono arrebatado por la fuerza. Cuando están a punto de ser apresados, las lágrimas de la virginal doncella de turno despiertan a la criatura. Esta cinta no es precisamente infantil y al contrario que la última de la serie, tiene momentos de bastante violencia. En “Daimajin ikaru” nuestro amigo reposa en el interior de una isla, haciendo una espectacular aparición separando las aguas cual Moisés para socorrer a una princesa que está siendo crucificada (como véis las referencias catolíco-bíblicas estás extrañamente presentes) por el ejército de un tirano. Y por último quizá la que se aparta más de este esquema es “Daimajin gyakushu”, donde unos leñadores han sido raptados por un señor feudal que quiere construir una fortaleza en un lugar remoto desde la que someter a los poblados vecinos. Cuatro niños se escapan para buscar a sus familiares raptados, siendo el único camino para llegar el que discurre por la cima de la montaña donde reposa Daimajin. El tono de esta cinta es cercano al cine de aventuras, y el recorrido de estos niños por bellos escenarios naturales mientras huyen de sus perseguidores está realizado de forma brillante. Además, se añaden toques fantásticos durante el metraje que no restringe este aspecto a la aparición final de Daimajin, que en este caso vuelve a ser espectacular al realizar su “trabajo” en un entorno montañoso completamente nevado.

-Daimajin apareciendo en la invernal batalla de la tercera entrega-

Así que creo que cualquier aficionado a las aventuras fantásticas y/o al cine de samurais disfrutará la propuesta, ya que como he comentado, es común a las tres cintas el gran trabajo en las interpretaciones, un elaborado guión (por más que la premisa base nos pueda parecer simple), y un acertado trabajo visual.


“Daimajin, el dios diabólico” (Daimajin)
AKA:”Majin el grande”
Kimiyoshi Yasuda, 1966
Valoración: 8/10

“El contraataque del dios diabólico” (Daimajin ikaru)
AKA:”La cólera de Majin”
Kenji Misumi, 1966
Valoración: 7/10

“La ira del dios diabólico” (Daimajin gyakushu)
AKA:”Majin contraataca”
Kazuo Mori, 1966
Valoración: 8/10
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District 9

Neill Blomkamp, 2009
Bueno, pues aquí tenemos una de las películas más esperadas dentro del campo de la ciencia-ficción, ya sabéis el género más maltratado por las productoras, frecuentemente disfrazado de películas de acción, aventuras o señores en pijama con los calzoncillos por fuera. O sea que las películas del género que al año nos podemos llevar a las retinas se pueden contar con los dedos de la mano y por eso propuestas como ésta, con una vocación renovadora y realizada con tantas ganas y esfuerzo merecen todo nuestro aplauso, por más que me temo que no es la obra maestra que algunos esperaban. Tenemos una apasionante premisa de partida (no desarrollada, que para eso el señor Neill Blomkamp realizó en 2005 el corto que dio pie a la película): Hace 20 años una enorme nave llegó a la tierra (a Sudáfrica concretamente), conteniendo más de un millón de alienigenas. Ante la avalancha y las protestas de grupos que defendían sus derechos se les ubicó en un suburbio de Johannesburgo donde hoy viven en unas dudosas condiciones. Para darle un poco más de salsa a la trama, tenemos el ingrediente adicional de que existe un tráfico de armamento alienigena que los humanos no pueden hacer funcionar porque éste debe detectar la presencia de ADN extraterrestre.

-A ver caballero, venimos a que nos firme unos papeles de nada...-

La primera parte de la cinta es sin duda la mejor. Se utilizan varias técnicas narrativas, principalmente el falso documental para mostrarnos como viven estos espécimenes, los problemas de convivencia que presentan, como se alimentan (¡comida para gatos!) y sobre todo denunciar la segregación a la que son sometidos, no teniendo practicamente derechos (ni siquiera a reproducirse), lo que genera oleadas de denuncias ante sus condiciones de vida con evidentes paralelismos con la segregación racial sudafricana. Para salir al paso de tantas críticas la MNU (Multi-naciones unidas) crea un recinto especialmente habilitado (un campo de concentración, vamos) donde transportar a toda la población alien, pero claro este proceso no puede hacerse de cualquier manera y las "gambas" tienen que firmar un documento consintiendo el traslado. Mientras estamos en esta fase no salimos de nuestro asombro: con unos efectos especiales prodigiosos (es fácil animar robots, pero me atrevería a decir que son algunas de las criaturas mejor animadas que he visto) asistimos a secuencias del día a día de estos bichos, y de las vicisitudes que sufre el protagonista encargado de gestionar la firma de documentos (acertado Sharlto Copley). Pero en cierto momento de la cinta nuestro hombre sufre cierto incidente que le lleva a sufrir un proceso de mutación en gamba que nos recordará de manera inequívoca el que sufre Jeff Golfblum en "La Mosca" (David Cronemberg, 1986). Esta mezcla de ADN despierta la atención de maquiavélicas corporación armamentísticas ante la posibilidad de que esto le permita operar armamento alienigena.

-Aquí una "gamba" pensando en sus cosas (como comida de gato... por ejemplo)-

Podríamos decir que en este punto arranca otra película mucho más convencional donde se aparta el tono documental del que solo se deja un cierto envoltorio y somos sometidos a un survival de acción donde nuestro héroe debe ejecutar un retorcidísimo plan para poder volver a ser 100% humano. Esta segunda mitad comparte parcialmente las virtudes de la primera pero es algo mucho más convencional al perder por una parte las originales formas narrativas del (falso) documental y por otro abandonar la crítica socio-política y centrarse únicamente en las aventuras del protagonista.

-Pedazo pistolón calzo, colegas-

Todo ello como ya he comentado con unos efectos visuales impecables, un ritmo narrativo endiablado (¿quizá demasiado?) y no me gustaría dejar de mencionar el acertado sentido del humor del que hace gala la película por ejemplo en las escenas en que se debe recabar las firmas de desalojo de los visitantes. En su contra pesa el hecho de desperdiciar la oportunidad de profundizar en temas apasionantes como la segregación y los derechos crustáceos (casi imposible no escribir "derechos humanos"), para transitar por caminos más convencionales dentro del cine de acción ambientado en envoltorios fantásticos. Pero es innegable que vista en conjunto "District-9" es una cinta que los aficionados a la ciencia-ficción no deben perderse y que es posible que incluso resulte influyente para empezar a tener propuestas más interesantes dentro del género. Por lo pronto un par de guiños argumentales dejan abiertas las puertas a una secuela de forma bastante explícita.
Valoración: 7/10


Clikar el cartel para una versión de alta definición, que gran cartel.
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¿Se puede medir la calidad de una película?

En el fértil post sobre Gran Torino que ya anda por más de 60 comentarios, el otro día el compañero Iván hizo un comentario que me interesa compartir con todos vosotros para ver cual es vuestra opinión, aunque si vais a los comentarios de ese post veréis algunas elaboradas respuestas (gusanas). A ver que os parece, os recuerdo que el siguiente texto es de Iván, lo reproduzco con su permiso:

Por razones que no vienen a cuento he analizado Gran Torino mediante herramientas propias del lenguaje cinematográfico (es decir, como se analiza una película a fondo sin caer en el gusto personal, sino sabiendo de verdad si es buena o no), escena por escena y plano a plano más o menos unas 5 o 6 veces, y Gran Torino es la mejor película americana de los últimos 10 años como mínimo. ¿Razones? bien sencillo. Hay una serie de elementos a partir de los cuales se articula el propio lenguaje cinematográfico, y son encuadre, composición, color, atrezzo, movimientos de cámara, sonido, espacio, guión, actuación y montaje. En todas y cada una de esas facetas el film de Eastwood brilla hasta alcanzar un nivel como mínimo de excelente, con lo cual Gran Torino si que es una obra maestra que hace palidecer el cine actual, y solo podría compararse con películas hechas hace más de 30 años. No es una opinión personal, es un análisis riguroso de como se analiza una obra. Sobre el tema de lo manido, decir que lo que hace grande una película no es lo que cuenta, sino como lo cuenta, y todos los argumentos y personajes del cine actual encuentran su influencia a lo largo de décadas pasadas, el problema es el desconocimiento general de esas obras, al contrario de lo que pasa con el cine de Eastwood, por eso lo consideran manido, no porque lo sea más que otros arquetipos, sino porque los desconocen.

La verdad es que personalmente no dudo en que hay parte de razón, pero me genera un problema no considerar un componente emocional en la apreciación artística de cada espectador. ¿Que opináis amigos?.

Podéis comentar en esta entrada o en los comentarios de Gran Torino donde hay interesantes aportes al respecto de otros blogueros.

The Visitor

Thomas McCarthy, 2007
Nada mejor para cuando empiezas a perder la confianza en el cine actual que acudir a algún estreno pequeñito que trate temas aparentemente simples. Desde luego esta “The Visitor” me ha llegado en su retrato de Walter (Richard Jenkins), un mediocre profesor universitario viudo quien encuentra motivos para vivir al hacer suyos los problemas de una familia de inmigrantes ilegales a quienes conoce por casualidad (se los encuentra ocupando su piso, y no solo no los echa sino que acaban siendo su único motivo vital). Richard Jenkins fue nominado al Oscar de forma merecida en la pasada edición de los premios, su creación de ese hombre mediocre, incapaz de realizar su ilusión de aprender a tocar el piano y envuelto en una rutina descorazonadora es brillante, pero aún lo es más como es capaz de coger el toro por los cuernos en cuanto se le presenta la oportunidad. La imagen de Walter aprendiendo a tocar los bongos con su nuevo amigo sirio Tarek (brillante Haaz Sleiman), y sobre todo la escena donde se atreve a unirse a un grupo callejero a tocar música tribal equipado con traje y corbata resultan brillantes y emocionantes al conseguir hacerte empatizar en todo momento con esos personajes gracias al inmejorable trabajo de guión e interpretación.

-Walter dejándose ir intercambia sonrisas complices con Tarek en esta preciosa escena-

Si brillante resulta en cuanto al retrato humano, no podemos obviar que estamos ante un film de claro contenido político, al ser testigos de las discutibles maniobras del sistema de inmigración de Estados Unidos que acaban por poner a Walter de los nervios. No negaré que parte del contenido de este último tercio de cinta me ha parecido excesivamente panfletario, pero esto no puede ensombrecer para nada a una cinta que merece toda nuestra atención, no creo que os deje indiferentes. Se trata de la segunda propuesta del director Thomas McCarthy (no he visto “Vías cruzadas”), quien dirige de forma simple y directa, sin ningún tipo de alarde técnico y dejando el protagonismo a sus actores, es la simple receta que permite hacer grandes las pequeñas historias. Mi más honesta recomendación.
Valoración: 8/10
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Reseña dedicada a mi amigo elprimerhombre, cuya reseña en Quesito Rosa me hizo buscar esta película y que finalmente ha sido publicada en DVD para nuestro disfrute.

Cavernícola (Caveman)

Carl Gottlieb, 1981
La verdad es que el motivo de revisar esta cinta tiene más que ver con motivos nostálgicos que por la supuesta calidad de la cinta. Y es recuerdo haber ido a ver este film de niño y disfrutarlo como la experiencia cinematográfica total: Comedia para partirse la caja, dinosaurios, y unas gotas de erotismo, ¿Qué más se podía pedir? Vista ahora, “Cavernícola” es obviamente una película tontorrona que saca las vergüenzas de algún actor principiante entonces y reputado ahora (Dennis Quaid). De Ringo Starr tampoco podíamos esperar mucho, aunque hay que decir que la convicción con que encarna a “Atuk” (una de las pocas palabras que se dicen, ya que no se habla más que en gruñidos en toda la cinta) es contagiosa y acabas por meterte en el juego de comedia física más propia del cine cómico mudo. Y claro, dinosaurios (ya sabéis que cualquier película con monstruos gigantes es candidata preferente a salir por aquí), y además en Stop-motion excelentemente realizados, en un tono cómico alguno de ellos, pero demostrando el nivel de perfección al que estaban llegando los efectos tradicionales antes de la llegada de los efectos digitales.

-Un T-Rex drogado y un troglodita cegato, ¿quien no hace un gag con estos ingredientes?-

No vale la pena hablar mucho del argumento de una banda de fortachones de la cual debe huir el personaje de Ringo para acabar formando su tribu, y a base de inteligencia acabar dándoles para el pelo a su antiguos compañeros. Eso sí, algunos gags antológicos como ese huevo frito (gigante) que compensan los montones de paridas que veremos sucederse. Para freakies de las películas de temática prehistórica, fans de los dinosaurios, o matar un rato donde tengáis ganas de poner el cerebro a descansar.
Valoración: 5/10
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El discreto encanto de la burguesía (Le charme discret de la bourgeoisie)

Luis Buñuel, 1972
“El discreto encanto de la burguesía” pasa por ser la película donde por fin Buñuel consigue un gran reconocimiento internacional, culminado con el Oscar a la mejor película extranjera. Y lo es por méritos propios, ya que en esta cinta culminan todos los caminos que Buñuel llevaba años explorando (ya sabéis: Ridiculizar las convenciones sociales/sexuales/religiosas), y además de una manera asequible y entretenida dentro de su habitual bizarrería. Y creo que una gran virtud de la cinta es que se ha mantenido completamente vigente en su voluntad transgresora, la mayoría de las situaciones planteadas siguen siendo sorprendentes y originales vistas hoy día. Quizá se podría poner el pero de que similares temas y situaciones ya los había explorado extensivamente su autor en cintas pasadas, pero en cualquier caso esto también puede verse como que esta es la cinta donde culmina la búsqueda “buñuelesca” de la ruptura y del surrealismo en su obra quintaesencial (que no necesariamente la mejor).

-Vamos a mojar el churrete antes de la cena, ¿no?... total no vamos a cenar-

El eje de la película son unos personajes de la alta sociedad que repetidamente quedan para comer pero nunca pueden hacerlo, los más extraños fenómenos siempre impiden que el banquete se lleve a cabo. Esto por ejemplo incluye unas inesperadas maniobras militares, la repentina calentura de los anfitriones que prefieren echar un polvete que recibir a sus huéspedes, presentarse a cenar en el día equivocado o incluso ir a un restaurante donde los esforzados camareros pretenden servir la cena con un cadáver de cuerpo presente. Pero esto solo supone el eje de la trama, que en este caso está más fragmentada que nunca en pequeñas historias o viñetas, muchas veces anidadas en sueños o narraciones, que repasan el habitual catálogo de obsesiones del genio aragonés.

-Venga un paseíto para abrir el apetito, estoooo.... ¿donde vamos?-

Película donde destacan más los personajes y las situaciones que los actores, aunque Fernando Rey está brillante en su papel de corruptísimo diplomático asediado por grupos terroristas, y que decir de ese obispo que se ofrece para trabajar como jardinero y que finalmente no duda en descerrajar a tiros al asesino de sus padres justo después de darle la absolución. Multitud de situaciones extrañas y surrealistas son aceptadas con total naturalidad por los protagonistas, a los que vemos durante la película caminando apresuradamente en direcciones contradictorias, en escenas sin duda provocadoras.

-Nuestros amigos aparecen en un escenario sin saber como y se quedan nuevamente sin cenar.... ¡esta película da un hambre!-

Tenemos que darle infinitas gracias a Serge Silverman, el productor francés que sacó a Buñuel del exilio cinematográfico y le permitió realizar cinco o seis films en su última etapa franco-española disponiendo por fin de auténticos medios. Estas cintas supusieron la guinda a su ya brillante carrera, sin ellas Buñuel sería una rareza en lugar de una celebridad. En resumen, la película definitiva, el punto donde empezar, una de las mejores y la quintaesencia de Buñuel, demostrando cómo después de muchas décadas seguía siendo capaz de realizar cine surrealista de forma divertida para el espectador, y lo que es aún más sorprendente, ganar un Oscar.
Valoración: 9/10
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Fargo

Joel Coen, 1996
Después de “El Gran Salto (The Hudsucker Proxy)”, los Coen seguían siendo bastante esquivos de cara a la taquilla pese a mantener un gran apoyo crítico, así que a la hora de afrontar su próximo proyecto, decidieron intentar conjugar sus ambiciones artísticas y comerciales, contando además con un modesto presupuesto (7 millones $) que les evitaría problemas en caso de que el público les diera de nuevo la espalda. Afortunadamente la película recaudó 25 millones solo en USA, y para ello volvieron a la esencia del cine negro revisitado mucho de lo que ya habían puesto en práctica en “Sangre Fácil (Blood Simple)”, dándole su habitual toque de humor negro a un brillante guión original vagamente inspirado en hechos reales, tal y como se encarga de recordarnos un rótulo al inicio de la cinta.

-Marge en plena faena entre hamburguesa y hamburguesa: “Yaaaah!”-

Esta es la historia de Jerry Lundegaard (William H. Macy), un mediocre vendedor de coches, que acosado por las deudas decide maquinar el siniestro plan de contratar a los mercenarios Carl Showalter (Steve Buscemi) y Gaear Grimsrud (Peter Stormare) para que secuestren a su propia esposa y pedir así a su millonario padre un rescate que pretenden repartirse. Pero no cuentan con la sagacidad Marge Gunderson (Frances McDormand), la jefa de policía local, que pese a estar en avanzado estado de gestación no parará hasta resolver el crimen. No hay que decir que en el mejor estilo Coen, las cosas se complicarán hasta lo impensable, dando la historia interesantes (y divertidos) giros hasta su resolución.

-Jerry en uno de sus patéticos intentos de convencer a alguien-

Sin duda el gran mérito de “Fargo” es la creación de unos personajes brillantísimos, tanto a nivel de guión como en las interpretaciones de sus actores. Marge (genial creación de Frances McDormand), esa agente de policía incapaz de inmutarse ante los crímenes, más preocupada por saciar su hambre atroz y de llevar su embarazo de forma tranquila al lado de su esposo, pero implacable en el seguimiento de las pistas e incluso en la acción física, resulta uno de los mejores personajes del cine contemporáneo como lo atestigua su inclusión entre los 100 mejores héroes/villanos de la historia del cine. Carl, el villano de poca monta interpretado por Steve Buscemi, es otro gran personaje, y que decir de su compañero Gaear, siempre en el filo de un estallido de rabia que provoque un nuevo despropósito, ¡que pocas creaciones han brillado tanto con tan pocas palabras!. Y por supuesto el pobre desgraciado de Jerry cuyo patetismo nos acaba por generar sentimientos contradictorios, por cierto que nunca llegamos a conocer el origen de sus deudas (cabo dejado al aire de manera intencionada, igual que el destino del millón de dólares que queda enterrado en la nieve, de alguna manera los Coen nos quieren demostrar que es posible contar una gran historia dejando al aire el principio y el final).

-Carl y Gaear justo antes de empezar a triturarse los huesos-

Y claro, “Fargo” es una cinta que está completamente ligada a un paisaje y una geografía (no se concibe en otras localizaciones sin nieve, quita-hielos, gorros de lana, etc.) y a unos localismos en la manera de hablar (“Yaaaah!”) que enriquecen todos y cada uno de los diálogos y que solo apreciarán los que la vean en VO. También los Coen retratan intencionadamente la simplicidad de la mentalidad de la región (esos diálogos surrealistas entre policías y nativos) y sus actitudes horteras en el vestuario, música, etc. Otro aspecto importante es la banda sonora de vocación clásica que remite a los mejores momentos de “Muerte entre las flores (Miller’s crossing)” y ese leit-motiv que escuchamos en los momentos cumbres.

No creo que merezca la pena destacar escenas concretas, “Fargo” es por méritos propios la cumbre de sus autores, y así se vio recompensada con siete nominaciones al Oscar de las que ganó dos (merecidísimos los de mejor actriz para McDormand y mejor guión original para los hermanos). Varias películas de los Coen podrían llevarse una nota máxima, pero no se me ocurre mejor candidata.
Valoración: 10/10


Seguimos repasando la filmografia completa de los hermanos Coen de forma cronológica. En los próximos días nada más y nada menos que la recordada “El Gran Lebowski” con la que nuestros autores favoritos cierran su década prodigiosa .
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