Hal Ashby, 1979Peter Sellers es recordado por sus papeles en las sagas de “La Pantera Rosa”, aunque se ganó la gloria con los increíbles cuatro papeles que interpretó en la obra maestra “Dr. Strangelove, or….” (“Teléfono Rojo….”) donde consiguió su primera nominación al Oscar, por no mencionar otras geniales creaciones como el protagonista de “El guateque” (“The Party”) o las olvidadas comedias de la Ealing donde por supuesto brilla con luz propia “The Ladykillers”. Pero por algún motivo, Peter era un actor encasillado por más que había dado muestras más que suficientes de su talento para crear personajes extravagantes, por ello luchó lo indecible para comprar los derechos de la novela “Being There” hasta que consiguió protagonizar esta increíble cinta, su testamento cinematográfico ya que murió prematuramente de un ataque al corazón al poco tiempo del estreno, por más que después de su muerte se estrenaron otras cintas con materiales grabados anteriormente. Con “Bienvenido Mr. Chance” consiguió su segunda nominación al Oscar, que lamentablemente se le volvió a negar.
Mr. Chance es una persona en edad madura que siempre ha vivido con un anciano trabajando de jardinero y que nunca ha salido a la calle. Cuando el anciano muere, se ve obligado a dejar la casa y vagar por las calles perdido completamente (preciosas las escenas de Chance recorriendo la ciudad al ritmo de la versión de “Así habla Zarathustra” de Deodato en clave jazz-rock.). Sufre un atropello y es adoptado por una influyente familia, lo que dará origen a su increíble aventura mediática. Nos podemos imaginar parcialmente la historia de Chance (escondido durante toda una vida y con una deficiencia mental), pero nunca se nos explican los detalles, lo que sin duda hace más fascinante al personaje.
La película consigue por un lado un retrato humano insuperable de esa persona de la que apenas conocemos unas pinceladas de lo que ha podido ser su vida y que con una filosofía vital sincera e increíblemente honesta va abriéndose camino casi sin querer en los círculos de poder del gobierno americano. Por supuesto que no es ajena al retrato la maravillosa interpretación de Sellers, en una de aquellas creaciones de las que sientan cátedra. Por otro lado la cinta es una crítica feroz, sutil pero mordaz, a la banalidad de la alta sociedad, las esferas de poder y los medios de comunicación. Alguien incapaz de leer y escribir, que reconoce abiertamente cuando le preguntan que solo ve la televisión, es capaz de llegar a lo más alto solo hablando de jardinería. Y el mérito de la cinta es hacer creíble esta maravillosa fábula, siempre anteponiendo el retrato de los personajes, todos ellos fantásticos desde el guión a la interpretación final. Y claro, ese plano final donde vemos a Chance ocupado en sus cosas, replantando un árbol, y finalmente perdiendo la noción entre realidad y ficción mientras entierran a su amigo Ben y los círculos de poder otorgan a Chance el cetro del poder. Maravilloso final para una cinta redonda.
Quizá no era necesario algo tan aparatoso con presidentes de gobierno, el FBI buscando antecedentes, medios de comunicación, etc. El retrato humano de un personaje tan maravilloso daba para llenar toda la cinta, pero no importa, “Being There” supone el broche de oro a la carrera de un gran actor, y por encima de eso, uno de los mejores personajes que hemos podido ver retratados en una pantalla de cine.
Valoración: 9/10
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