Algunas veces los que tenemos blogs hacemos cosas que vienen motivadas por las ganas de escribir sobre algo con conocimiento de causa o de ofrecer una visión completa sobre algún tema. "
Vaya coñazo hacer cosas que no te apetecen sólo para escribir sobre ellas", pensaréis algunos, pues nada que ver oiga, no creo que de otra manera me hubiera leído recientemente cosas como "
Una princesa de Marte" de
Edgar Rice Burroughs o "
El planeta de los simios" de
Pierre Boulle, libros maravillosos que cualquier aficionado a la fantasía / ciencia-ficción debe tener en su bagaje (por no hablar de los originales "
Drácula", "
Frankenstein", etc. que también he repasado hace poco). Y es que hay libros que quedan ensombrecidos por su propio legado; "
La guerra de los mundos" es en el imaginario colectivo casi más de
Orson Welles,
George Pal, Jeff Wayne, o
Steven Spielberg (por no hablar de video-juegos, cómics, etc. ). La cuestión es que motivado por la reciente edición de una nueva versión del musical de
Jeff Wayne (del que hablaremos en su momento), me lié la manta a la cabeza estas vacaciones de navidad para devorar en unos pocos días esta maravillosa novela editada en 1898, la primera de la historia donde se narra una invasión alienígena.
El libro es una narración en primera persona de un periodista/escritor que vive en primera persona la invasión. Después de una introducción donde ya se puede apreciar el gran conocimiento de Wells en temas como astronomía, tecnología o biología, asistimos al desarrollo de los acontecimientos con los cilindros gigantes que ermpiezan a aterrizar a las afueras de Londres y de cómo de ellos surgen los célebres trípodes gigantes que empiezan a liarla a base de bien arrasando todo lo que encuentran en su camino. Seguramente no es la mejor novela de la historia en cuanto desarrollo de personajes (escasos por otra parte ya que el peso lo lleva el narrador protagonista), estructura, o calidad literaria, pero el mismo Wells siempre decía que él no quería ser considerado un buen literato, como demuestra esta cita:
«Yo hago honradamente lo que puedo por evitar repeticiones en mi prosa y cosas así pero, quitando un pasaje de altura, no veo el interés de escribir por la belleza del lenguaje sin más.»

A pesar de todo, yo creo que la novela es genial. Algunas cosas que me parecen soberbias son la narración de los flujos migratorios causados por la destrucción marciana, y cómo la situación desesperada acaba por provocar comportamientos despreciables en la población. Desde luego es una novela pionera, no sólo en el ámbito de la ciencia ficción sino también en el de las catástrofes, con relatos apocalípticos de masas enfervorecidas aterrorizadas huyendo, escenas de mareas humanas aplastándose, ... en fin cosas vistas por ejemplo el el cine de terremotos, volcanes, inundaciones, etc. que también bebe de lo que narra
Wells aquí.
Una cosa que me encanta y que se cargan de forma lamentable la mayoría de adaptaciones es el
englishness de la narración, y la crítica (nada sutil) hacia la sociedad de la época que vive
Wells. Me refiero a esa manera de ser inglesa un poco (bastante) excéntrica y al mismo tiempo con la obsesión total de aparentar buenos ingresos mientras cotillean con saña sobre sus vecinos. También hay crítica política, más velada si se quiere, pero en esa época
Inglaterra seguía con su presencia colonialista por medio mundo, no marciana, pero invasión al fin y al cabo. Sin embargo hay que decir que no hay ninguna mención a la clase política, es curioso cómo todo se plantea desde el punto de vista del ciudadano de a pie o como mucho escaramuzas de pequeñas unidades del ejército..... igualito que las pelis
yankees que lo primero que hacen es sacar al presidente, eso no le interesaba a
Wells.

Creo que si algo puede criticarse es el final: los marcianos mueren contagiados por bacterias de la tierra. El problema de este maravilloso concepto es que aparece de un plumazo cual
Deus ex Machina, sin haber tenido apenas un desarrollo, es algo que "pasa" y punto. Con esto la empatía del lector está con el protagonista pero no con la especie humana a la que no se le permite desarrollar una solución al problema. Quizá era la intención de
Wells: Una especie en decadencia como la humana no es merecedora de encontrar solución a su aniquilación (o cuidado: es tan limitada que NO ES CAPAZ). Por ello la solución viene por sí sola. Y es que como cosa curiosa
Wells opinaba que las universidades debían formar más en ciencia y menos en arte: Hay una subtrama donde un personaje detalla sus intenciones de lanzar una sociedad humana que viva bajo tierra y construya un mundo subterráneo donde poco a poco se vaya preparando para acabar con los invasores, "
formando a los niños en ciencia y tecnología, no en cosas como poesía y arte". Pocas veces se ha dicho más claro lo que es útil y lo que no :-)
Termino sólo mencionando que aunque distantes generacionalmente y geográficamente,
Wells fue "adoptado" por los
pulps americanos, y así
Burroughs en su visión de Marte (1912) no puede sino tomar el hecho de que allí hay una sociedad técnicamente avanzada y la publicación canónica del género, el "
Amazing Stories" rescató el relato en 1927 con todos los honores habidos y por haber y con la épica portada que os adjunto.
Para freaks (y para nota): Un freakazo que merece un monumento se ha dedicado a recopilar TODAS las portadas de TODAS las ediciones del libro en el mundo desde 1989,
echarle una ojeada, no tiene desperdicio (algunas ilustran este post).
Pues venga este serial continuará (no podía ser de otra manera) con un post sobre el famoso serial radiofónico de un señor que casi se apellida igual: Welles (Orson para más señas).