"¡Viva el vino!" (Mariano Rajoy, 2007)

Fitzcarraldo

Werner Herzog, 1982 
El porqué vemos tanto caca-cine cuando tienes esperando en la estantería durante meses (¿años?) películas como "Fitzcarraldo" no deja de asombrarme, pero bueno espero que pasado el veranito que se presta a cosas más ligeras retomemos las buenas costumbres cinéfilas. Retomo por tanto mi empeño en repasar las obras más importantes de ese ilustre del cine europeo como es Werner Herzog, de quien ya comentamos sus imprescindibles "Aguirre" y "Kaspar Hauser" (y ya puestos su reciente y menos imprescindible Bad Lieutenant).

Se tome por donde se tome, "Fitzcarraldo" es una apología del exceso bien entendido. Su protagonista es uno de esos iluminados empeñados en causas imposibles, que contra el consejo de todo el mundo emprenden iniciativas condenadas al fracaso a ojos de cualquier mortal. En este caso, en el Perú post-colonial un amante de la ópera capaz de descender a remo el Amazonas durante dos días para ver a Caruso tiene el sueño de construir un teatro de la ópera en plena jungla, pero para conseguir financiar su obra, compra terrenos ricos en caucho que tienen un único problema: Son inaccesibles. Claro que para nuestro protagonista (apodado "Fitzcarraldo" porque los nativos no nos capaces de pronunciar Fitzgerald) el imposible no existe, y la idea de arrastrar un barco de vapor de 300 toneladas a lo alto de una montaña para cambiarlo de río es para él es algo realizable.


Lo acojonante de "Fitzcarraldo" es que el proceso que lleva al grupo de indígenas que aborda el traslado del barco se puso en práctica en realidad para rodar la película (no son efectos especiales, vamos). Cuando vemos como se arrasa la ladera talando toda la vegetación, se dinamita media montaña, y se instala todo el complejo sistema de poleas y arrastres que hacen subir 300 toneladas de barco montaña arriba, ¡todo ello se hizo en realidad! Por una vez la ficción supera a la realidad, ya que Herzog se inspiró en una historia real, pero la llevó al extremo, ya que en la historia real el barco se trasladó de cauce desmontado y con mucho menor peso.


La escena del barco ascendiendo ladera arriba al son de las arias de Caruso es sencillamente inolvidable, y ya se que estoy hablando mucho del barco pero es que es el auténtico protagonista de la película. También tenemos a un Klaus Kinski menos histriónico que en otras ocasiones pero llevando a bueno puerto su personaje de soñador empeñado en empresas imposibles, porque no os voy a explicar el final, pero es una auténtica maravilla. Y eso que la película se ve lastrada por flojas interpretaciones de secundarios no demasiado afortunados y la dudosa decisión de grabar la película en inglés, idioma en el que se nota que no están cómodos los actores (hasta los nativos peruanos hablan inglés, hay que joderse), pero todo da igual, a partir del momento en que aparece el grupo de indígenas que se pone a las ordenes de nuestro hombre, y acometen su empresa te quedas hipnotizado y con la sensación de contemplar un tipo de cine de aventuras perdido para siempre entre millones de píxels y escenas con aspecto de videojuego. Pocas películas he visto que propongan una exaltación tan intensa de las ilusiones imposibles. ¡Acabas empujando el barco desde tu butaca!
Valoración: 8/10


Burden of Dreams
Les Blank, 1982
Dos por el precio de una, y es que si no se concibe "Apocalypse Now" sin su documental "Hearts of darkness", "Fitzcarraldo" debe ser vista acompañada de "Burden of dreams", el documental donde Les Blank detalla las vicisitudes de la producción de la película y muestra a un Werner Herzog empeñado en sacar su sueño adelante con un empeño que deja en pañales al del protagonista de su película. Cuatro años de producción y calamidades que van desde guerrillas entre tribus indígenas, la enfermedad que provocó que Jason Robards (quien iba a protagonizar inicialmente la cinta) tuviera que ser reemplazado por Klaus Kinski cuando se llevaba rodada media película (teniendo que volver a filmar de nuevo decenas de escenas), los problemas mecánicos para mover el barco (el ingeniero que diseñó el primer sistema huye diciendo que solo tienen el 30% de posibilidades de subirlo), o la espeluznante escena rodada en los rápidos que te hace ver que esta panda de locos realmente se jugaron la vida para sacar este delirio adelante. Cualquier amante del séptimo arte disfrutará de este documental. Ya puestos Herzog podría chupar menos cámara y dejarse de filosofar, pero nada puede ser perfecto, aunque algunos cotilleos como el servicio de prostitutas al servicio del equipo de producción suben nota.
Valoración: 7/10


Y de postre..... el épico cabreo de Klaus Kinski durante el rodaje, ¡no os perdáis la rajada del amigo!:

10 comentarios:

Crowley dijo...

Pues tanto el film como el documental forman parte de mi colección personal de Herzog. Y a cual más maravillosa. Te recomiendo, si me lo permites, el libro "Conquista de lo inútil" del mismo Herzog, que es una genialidad más y que te gustará, ya que comenzó a escribirlo mientras dirigía este film.
En cuanto a Kin(s)ky, menuda mala baba que gastaba el amigo.
Saludos.

Charlie dijo...

Gran película "Fitzcarraldo", si señor.
A ver si me veo el "Burden of Dreams", que le tengo ganas.

Saludos.

4 strongs winds and 7 seas dijo...

Adoro esta pelicula, al menos cada año la vuelvo a ver!
saludos

elprimerhombre dijo...

Pues aún no he visto esta peli, pero sí que me estoy leyendo el libro que le recomienda el señor Crowley, que contiene momentos bastante duros y otros delirantes de la mente de Herzog.

El documental no lo he visto; el que sí vi fue el de 1999, Mi enemigo íntimo, en el que Herzog narra sus vivencias con Kinski. También muy recomendable.

Un saludo!

David dijo...

Pues no he visto ni la peli ni el documental (aunque sabía de ambos). Y la dieron hace unos meses en el Museo...pero no fui... Ahora me arrepiento.
Aunque alguna que he visto de Herzog no me acaba de convencer...pero vamos, tu post anima, desde luego. Lo de que la ficción superara a la realidad y cargaran el barco con más peso y por otro lado. Sin comentarios.
Menudo vídeo, por cierto!
Un saludo.

Möbius el Crononauta dijo...

Fitzcarraldo, Kinski, Herzog... esto es locura en grado sumo.

Entrañable personaje, el amigo Klaus.

Dr. Quatermass dijo...

Crowley, vaya usted si que tiene buen gusto. Tomo nota de la recomendación del libro, supongo que tendrá algo de esa filosofía del documental donde parece que diga algo así como que la película no debería de haberse hecho como si hubiera sido una irresponsabilidad (bueno hoy en día seguro que no hubiera podido haberse hecho, los sindicatos, riesgos laborales, etc. no lo hubieran permitido)

Charlie, 4 strongs... estamos de acuerdo, y os recomiendo el documental, vale la pena

elprimerhombre, pues tengo el "enemigo mío" ahí pendiente, pero antes aún tengo en espera otro kinski-Herzog: su versión de Nosferatu!

David, el Museo... ¿es un cine? porque ver esta película en una pantalla grande de cine tiene que ser la monda lironda. Herzog tiene mucha paja pero asegurate de ver Aguirre y Fitzcarraldo, ¡vaya películas!

Möbius, efectivamente locura es una buena descripción. Y de Klaus, bueno... eso ... Klaus.

Un saludo y gracias por vuestros comentarios!

David dijo...

Ja,ja.. No. El Museo es el Museo de Bellas Artes, donde organizan ciclos cojonudos de vez en cuando, como uno de Raoul Walsh u otro de David Lean (filmografía completa), o el de Herzog, etc... Y las pelis a tres euros.

dvd dijo...

Una ida de olla tremenda, que empezó con los cojones de Herzog por subir un barco a una montaña y acabó como el rosario de la Aurora, con Kinski amenazando al director con un machete y éste riéndose del mundo... ¿Qué sería del mundo sin tipos como estos?... ¿eh?...

Mr. Lombreeze dijo...

Doc, es que los medios tienen mucha fuerza e influyen incluso en cerebelos privilegiados como el tuyo y el mío. Al menos en nuestra parte reptil, ésa que sigue esperando que alguna mierda como "Splice" o "Salt" o así, nos sorprenda tanto como lo hizo "La Cosa" de Carpenter allá por los 80. No es culpa tuya.
Yo no soporto a Kinski, pero estoy de acuerdo en lo gloriso de las imágenes de Fitzcarraldo que comentas.
Por cierto, te recomiendo el extraño Herzog (por convencional) de "Rescue Dawn", pero no el Herzog - Herzog de "My Son, My Son what have you done " (con una música insoportable).

El documental que dices es cojonudo.