"¡Viva el vino!" (Mariano Rajoy, 2007)

Harrison / Lennon / McCartney / Ringo… Pues sí, en solitario también molan

Yo la verdad es que en cuanto a música siempre voy picoteando del pasado. Hay cosas interesantes que se hacen actualmente (más en escenas underground que en un mainstream que ya no se si existe) pero a uno siempre le queda la sensación de que se pierde algo en los 60 o 70. Pero claro hay que ir al grano y si tienes curiosidad por un grupo buscas cual es el disco más bueno o más representativo, perseverando en caso de "gustamiento" y olvidando la búsqueda a la que uno se da con el primer fiasco. Esto deja fuera de escena casi siempre a las obras en solitario de miembros de grupos famosos, y seguramente esta práctica me ha hecho perderme muchos grandes discos, pero seguramente nada comparable como el caso que os expongo.


A mi The Beatles me encantan, desde niño que he flipado con esas canciones que tenía en dos cintas con los famosos recopilatorios rojo y azul. Y cuando de mayor conseguí los álbumes completos pues aún valoré más el legado de uno de los grupos más importantes de la historia. Especialmente su etapa final (a partir del "Sargent Pepper's..") me fascina incluyendo películas y otros materiales (tengo pendiente hacer un post sobre la maravillosa serie documental "Antohology" que me tragué entera este verano). Y dicho esto, es poco menos que incomprensible que nunca me hubiera interesado por las carreras en solitario de sus miembros. Por supuesto que a menos que uno haya vivido en una caverna es imposible no conocer los temas más famosos de Lennon o Harrison, pero hablo de cogerse un álbum y desgranarlo de cabo a rabo.

Había que ponerse manos a la obra. El objetivo: coger el mejor álbum de cada ex-beatle y escucharlo durante un tiempo para poder valorarlo como se merece. Así que los comentarios no se basan en escuchas superficiales, he estado una buena temporada con estos discos. La primera gran tarea era obvia... ¿cual es el mejor disco de cada uno?, y bueno pese a que cada uno puede tener sus opiniones las fuentes consultadas fueron bastante unánimes: "All things must pass" de Harrison, "Plastic Ono Band" de Lennon, "Band on the run" de McCartney (Wings) y "Ringo" de Ringo Star. Comentamos la experiencia por orden de mayor a menor impacto.


George Harrison "All things must pass" (1970)

La verdad es que uno siempre oye hablar de discos que sabe que le van a gustar pero por las razones que sea van quedando apartados, y una vez asimilada la obra magna de Harrison uno no puede sino preguntarse a que cojones estaba esperando. Una famosa cita de Harrison sobre sus problemas para colar material en los discos de The Beatles dice: "Era como tener diarrea y no poder ir al WC", así que para cuando se separaron la cantidad de material compuesto se le salía a Harrison por las orejas. "All thing must pass" está lleno de inspiradísimas composiciones donde Harrison explora las posibilidades de la guitarra en temas que acumulan capas y capas de sonido (“Wah-Wah", "Art of Dying", "Awaiting on you all", ...), hace insuperables mezclas de estilos y tiempos ("Let it Down", "My Sweet Lord", ..)  desgrana temas cargados de una melancolía irresistible y de una musicalidad insuperable ("Ballad of sir Frankie Crisp", "Hear me Lord", ...) y no se le caen los anillos por revisitar su pasado Beatle ("What is life", "I dig love", ....). Total que una locura de disco de los que te ponen cabeza abajo tu lista de discos favoritos de la historia (¡es que creo que me gusta más que la mayoría de álbumes de los propios Beatles!). Y eso que no valoro las extensas jams que hombre, no están mal pero acaban aburriendo, así que haremos la vista gorda con ellas.

Os dejo con dos de mis temas favoritos, la retorcida sonoridad e irresistible melodía (por no hablar del genial título y letra) de "Art of Dying" y la maravillosa "Ballad of Sir Frankie Crisp".



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John Lennon "Plastic Ono Band" (1970)

Sin resultarme tan impactante como el álbum de Harrison, "Plastic Ono Band" es un discazo de cabo a rabo que sorprende por la sencillez de sus arreglos, nada que ver con el disco de Harrison. Al parecer Lennon y Yoko Ono estaban por aquel tiempo metidos en terapias experimentales que animaban a exorcizar demonios internos y así Lennon habla de sus traumas familiares, de religión, de muerte.... en unas letras de casi más valor que la música. Así "Mother" desgarra la voz de Lennon hasta el extremo en el memorable verso: "Mummy don't go , Daddy come home!". "Working Class Hero" hace de la sencillez su mejor valor para esa letra ambigua sobre individuos de clase media "procesados" hacia clases superiores (..."But you'll have to learn how to smile as you kill"...). Y que decir de clásicos como "God", con todo lo que tuvo que sufrir por sus declaraciones años atras ("Los Beatles son más famosos que Dios"), Lennon no se corta hablando sobre religiones y creencias, conteniendo la famosa estrofa: "I don't believe in Beatles, just believe in me". Otro tema que me fascina es "Remember", una sencilla línea de piano conduce todo el tema haciéndolo irresistible. Un álbum que por una vez resulta ser el clásico imperecedero que todo el mundo dice, creo que todos tenemos muchos casos en que al acercarse a supuestas obras maestras el jarro de agua fría es notable.


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Paul McCartney & Wings "Band on the Run" (1973)

Buen disco este, aunque lo encuentro irregular y con solo dos o tres temas realmente de primera fila, así que sería el tercero en discordia, aunque a bastante distancia de los anteriores. Y eso que el tema que lo cierra, ese "1985" es un temazo semi-progresivo muy adictivo, desde ese piano juguetón con ese ritmo funky hasta el cierre mega-épico. También el tema que titula el álbum tiene una estructura muy curiosa y tranquilamente podría haber estado en mi lista de mejores temas progresivos de bandas no progresivas. Por en medio un poco de todo, "Jet" y "Let me roll it" son buenos temas que no escapan (ni lo pretenden) del pasado Beatle, "Bluebird" sin embargo contiene demasiada sacarina para mi gusto, y temas como "Mamunia" con esos ecos africanos no me dicen mucho, casi prefiero la bizarrería de un tema como "Picasso's last words" que acaba sumando a la experiencia de un buen álbum que no me parece de lo mejor de los 70 ni mucho menos.


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Ringo Star "Ringo" (1973)

Hay cosas que el hombre no necesita hacer en la vida. No es necesario comerse un chuletón de kilo solo por decir que lo has hecho, no es necesario acabarse de una sentada una botella de whisky, no es necesario tener una experiencia homosexual solo por decir que lo has probado todo... pues eso... no es necesario escuchar discos de Ringo (sobre todo si se hace al mismo tiempo que escuchar discos de Harrison / Lennon / McCartney). El esfuerzo de composición (todos los ex-Beatles firman temas) y producción está ahí y Ringo hace lo que puede, pero cantar además de técnica es un don que me temo no posee. Algunos temas están bien ("Six O'Clock", "Photograph"...) pero esto está a años luz de los otros tres (y no digamos de los de Harrison y Lennon).



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Por cierto que si queréis leer sobre estos discos en detalle y en unos textos muy bien escritos, leeros la serie de articulos del blog Music is my saviour..., clave cuando comentaba arriba las fuentes que me llevaron a elegir los discos.

Y hasta aquí el gratificante experimento, nunca termina uno de descubrir buena música, sobre todo si uno da su brazo a torcer con discos que siempre ha pensado que no eran para uno, anda que no habrán pasado por mis manos veces estos discos quedando siempre relegados ante otras propuestas. Estás condenado a disfrutar mañana con cosas de las que renegaste hoy.

Salud y buena música y cine, ¡Feliz año nuevo!


World Without End (sci-fi de los 50 revisada en "cromos")


Edward Bernds, 1956
Con todo lo trillado que tengo el cine de sci-fi de todas las épocas, siempre acaban saliendo cosas interesantes por descubrir. Y en este caso además porque es de los pocos casos de la época en que un género recluido en una sana serie entre la B y la Z, se da a lujos como el color y el cinemascope y como rareza adicional a la época se "trabajan" los viajes en el tiempo. Como estas películas es mejor revisarlas en "afotos" o "cromos", tomamos prestado el método Lombreeze (TM) de crítica en imágenes.

Desde la época actual una expedición a Marte acaba metiendo su pedazo de nave en un agujero espacio temporal que les lleva al futuro:



Allí deben explorar el planeta para descubrir aterradores monstruos como la araña gigante below. Que el bicho sea de peluche no es atenuante para no acojonarse, exigentes que sois unos exigentes:

La superficie del planeta está dominada por una especie de trogloditas muy cachondos con un solo ojo. Idem que above, que el maquillaje sea cutrongo no debe impediros acojonarse, no seais desustanciaos:


Pronto los expedicionarios se dan cuenta de que una civilización más avanzada vive bajo tierra y que han pasado cientos de años. La civilización avanzada es reconocible por a) los molones trajes fosforito y las txapelas que usan y....


b) Las tremendas minifaldas que se cascan las mozas del lugar 


Los protas quieren convencer al gobierno global de que fabrique armas para reconquistar la superficie pero un malo maloso que tiene un parato de alta tecnología conspira para que se les mande a paseo: 

Hay un juicio y tal....

Pero finalmente se descubre el pastel y el colega tiene que salir por patas, momento aprovechado para lucir decorados futuristas:

Finalmente convencen a los locales para que fabriquen armas, pero lo único que atinan a construir es.... ¡UN BAZOOKA!:


Una moza les ayuda.... bordando cual tapete unos fantabulosos cinturones porta-cohetes, que al bazooka hay que alimentarlo oye: 


Y como ya me he cansao de poner "cromos".......... muchas elipsis aquí........ al final reconquistan la superficie y comieron felices y fueron perdices:

Si es que hay películas que deberían ser clásicos y no permanecer ocultas hasta que algún friki, las descubre. ¡Suerte que estamos ahí para realizar tan magna labor!. De verdad que son aventurillas futuristas de lo más divertidas y aunque no lo parezca con "sustancia" distópico-existencialista.
Valoración: 6/10

Cajón de Sastre VIII : Todo sobre mi desmadre, Adele y el misterio de la momia, Scott Pilgrim contra el mundo, Carancho, Conocerás al hombre de tus sueños, The Kids Are All Right, La red social


¡Andá! vuelve el Cajón de Sastre dirá el que se acuerde de tan magna sección, pues sí, ¿no vuelve Raphael?, ¿no vuelve TRON?, ¿no regresa Soundgarden?. Todo vuelve amigos y a mi, que me cansé del caca-cine y me dió por ver películas de Lon Chaney, me ha dado por volver a ver cine contemporáneo durante las últimas semanas. Porque afortunadamente la temporada de bodrios estivales acabó y podemos ver cosas con algo más de enjundia. Y ya no pongo las malas o que no me parezcan recomendables, que hablen otros de ello. A mi me apetece hablar sobre las que me parece que valen la pena, todas éstas que os explico me han hecho no lamentar en absoluto el tiempo invertido en ellas. Como siempre de menos buena a más buena y con el mejor de sus carteles presidiendo la entrada. Hale, a disfrutar (o no) de la selección.


Todo sobre mi desmadre  (Get Him to the Greek)
Nicholas Stoller (2010)
Si hombre sí, una comedia rockera sobre un cantante en pleno desfase que se trabaja a cuanta fémina de le pone a tiro y se mete todo lo que tiene a mano (bebida, droga o lo que sea) y el empanado responsable de la compañía discográfica que debe conducirle a su concierto de regreso tras una mala racha no puede ser mala. No siempre una buena idea acaba bien desarrollada pero con esta "Get him to the greek" yo me divertí con lo que otros le critican: chistes escatológicos, machismo, fragmentos existencialistas... parece que no conocen a Justin Apatow, hombre sabio donde los haya. La química entre los imposibles protagonistas ayuda mucho.
Valoración: 6/10


Adele y el misterio de la momia (Les aventures extraordinaires d'Adèle Blanc-Sec)
Luc Besson, 2010
Para mi es incomprensible como esta película no ha gustado a casi nadie y ha pasado de puntillas por la cartelera porque yo la verdad es que pasé un rato de lo más entretenido viéndola. No se si habrá afectado mi lectura adolescente de los comics de Tardí en mi adorada revista CIMOC, pero el resultado de este cocktail entre la mítica "El secreto de la pirámide" y películas fantásticas francesas recientes como la estimable "Vidoq" o el cine de Jean-Pierre Jeunet me ha parecido de lo más aprovechable. Es cierto que la mezcla de guiones de dos álbumes distintos crea una suerte de argumento bicéfalo de resultados mejorables, pero no es fácil en esto de las aventuras fantásticas encontrar el punto justo que se sitúa entre el entretenimiento y la banalidad (estando desgraciadamente cualquier producción USA tocando ésta última).
Valoración: 6/10


Scott Pilgrim contra el mundo (Scott Pilgrim vs. the World)
Edgar Wright, 2010
En primera instancia podría decir que no es para tanto, que es una historia bastante chorra y que no se donde le ven el mérito, pero es innegable que a nivel visual es una de las películas más originales que he visto últimamente. De hecho es una película alucinada y alucinógena, una especie de flipada visual donde el argumento es lo de menos, y mejor fijarse poco en el argumento o lo tontorrón que es puede echarte para atrás. Lo mejor es recrearse en el festival visual de esos "combates" llenos de originalidad y derroche de ideas e influencias de todo suerte de artes visuales: Cómic, Video-juegos, etc. Todo eso si se hubiera visto acompañado de un guión ya hubiera sido la bomba pero no se puede tener todo.
Valoración: 6/10


Conocerás al hombre de tus sueños (You Will Meet a Tall Dark Stranger)
Woody Allen, 2010
Yo no se que esperan los aficionados al cine de Woody Allen que todo lo que hace este hombre les parece una decepción. Si a estas alturas se esperan algo diferente de unas historias entrecruzadas que incorporan: relaciones entre abueletes y jovencitas, matrimonios con crisis de identidad, escritores que no encuentran inspiración, flirteos con lo fantástico... es que no conocen a este hombre. Sí, es lo mismo de siempre, pero como siempre, ahí están las grandes interpretaciones, las buenas ideas de guión, el ritmo preciso, geniales situaciones de humor, y el sabio estudio de la condición humana donde uno siempre acaba viéndose reflejado en uno u otro personaje. ¿Acomodado?, por mi ya puede acomodarse así el Sr. Allen si cada año nos regala una película como ésta. Y eso con el lastre de Banderas por ahí, compensado con la srta. Naomi Watts que cada año que pasa está más guapa, y Allen que le regala algunos primeros planos para nada usuales en él.
Valoración: 7/10


Carancho
Pablo Trapero, 2010
Grandiosa película protagonizada por el único actor que al parecer protagoniza películas en Argentina (en serio, que se lo hagan mirar o que busquen otros protagonistas). Anécdotas a parte, "Carancho" es una magnífica película negra sobre una pareja de personajes decadentes y autodestructivos metidos en oscuros asuntos del mundo de los seguros. Una gran trama desgranada con la calma que últimamente parece que sólo los argentinos saben hacer, y unas secuencias de acción magníficas que te introducen dentro mismo de la vorágine de lo que pasa. Muy recomendable y grandioso final.
Valoración: 7/10


The Kids Are All Right (Los chicos están bien)
Lisa Cholodenko, 2010
Una de esas películas que sin ser nada del otro mundo, te hace reconciliarte con el cine de buenos personajes y historias que te aportan algo. Porque no es que esta película sobre un matrimonio lésbico con hijos que se enfrenta a diferentes crisis aporte nada completamente original, pero sus personajes están tan bien creados (tanto desde el guión como desde la actuación de Julianne Moore y Annette Bening) que sus historias de poca monta sobre infidelidades y cuidado de los hijos aportan cosas interesantes. Además es una gran comedia dramática, no deja de ser un drama, pero contiene algunos gags realmente antológicos. Muy recomendable pese a su final condescendiente o si se quiere poco arriesgado pero es de lo mejorcito de la temporada.
Valoración: 7/10


La red social (The Social Network)
David Fincher, 2010
La verdad es que el amigo Fincher lleva un carrerón por méritos propios pese a sus deslices y ésta "The Social Network" de la que no esperaba demasiado me ha terminado por satisfacer plenamente. Por supuesto que parte del mérito es de la novela y el guión en que se basan, pero no es fácil relatar la acción al ritmo frenético que Fincher impone como si quisiera trasladar a la pantalla el lenguaje telegráfico de Facebook. Tiene mucho mérito como la historia se desgrana de forma completamente eficaz  acompañada siempre de grandes interpretaciones y una eficaz banda sonora. Una película que era necesaria para documentar las grandes fortunas nacidas a raíz de la edad de oro de los negocios sobre Internet, y al parecer, ya no hay que esperar un porrón de años para relatar acontecimientos históricos.
Valoración: 8/10

Los 10 mejores temas de rock progresivo de bandas que nunca pensaste que tocaran ese estilo -2ª parte- (Queen / Radiohead / Alice Cooper / Iron Maiden / Guns'n'Roses)



Este post viene de esta primera parte donde empezamos la lista de 10 temas de rock progresivo de bandas tradicionalmente no asociadas con ese estilo. Vamos con los puestos del 5 al 1 con los 5 mejores temas estructuralmente retorcidos y suficientemente épicos (a falta de una definición más concreta de rock progresivo) de bandas no habituales en esas cosas. ¡Empezamos!


5. Guns'n Roses "November rain" (Use your illusion 1 / 1991)
Para cuando Guns'n'Roses, la banda más sucia y cruda de la escena angelina, saca en 1991 su monstruoso proyecto "Use your illusion" (dos álbumes dobles lanzados de manera simultánea) muchos se quedaron de piedra. No se trataba sólo de la incontinencia creativa (algo entendible por otra parte dado el número de talentos en ese grupo y en ese momento), es que esos rockeros sucios se habían vuelto ambiciosos artísticamente hablando. Esos dobles álbumes estaban llenos de temas largos, cambiantes, sinfónicos,... si, por supuesto que seguía teniendo cabida el hard sucio, pero este "Novemeber Rain" pone de manifiesto hasta que punto sus ambiciones artísticas se habían desarrollado. La coda final con esos dos últimos minutos siempre me pone la piel de gallina.


4. Iron Maiden "Phantom of the opera" (Iron Maiden / 1980)
Muchos no saben que a Steve Harris lo que siempre le ha ido ha sido el rock progresivo, de ahí que muchos álbumes contengan composiciones épicas suyas ("Alexander the great", "To tame a land", etc.), y pese a que podía haber seleccionado cosas más obvias como las monstruosas "Rime of the ancient mariner" o "Seventh son of a seven son", este "Phantom of the opera" contenido en su álbum de debut es sorprendentemente complejo en sus cuatro o cinco partes sin repetición, además de un tema muy adictivo. Los Maiden son muy grandes y es una pena que para cuando se han querido volver progresivos con todas las de la ley estos últimos años lo hayan hecho con unos álbumes tan desangelados que les ponen en evidencia comparándoles con sus obras de los 80.


3. Alice Cooper "Halo of flies" (Killer / 1971)
Alice Cooper encadenó una étapa mágica en la primera mitad de los 70 donde cada álbum suyo es un tesoro. Bob Ezrin aportó a la increíble banda de Alice una visión expansiva de su música que culminó en este "Halo of flies" del tremendo "Killer". Este tema no desmerecería en cualquier álbum de Genesis o Yes, y pese a que los ejemplos son muchos y Ezrin aportó tanto en muchos otros temas, este "Halo of flies" siempre hace que me recree en todos sus detalles.


2. Radiohead "Paranoid Android" (OK Computer / 1997)
Radiohead, casi sin haberlo pretendido, volvieron a animar el cotarro progresivo a finales de los 90. En muchas entrevistas niegan por activa y por pasiva su relación con el rock progresivo alegando que a ellos lo que les va es el Krautrock. Y UN CUERNO. Ésta maravilla de tema evoluciona, cambia, se fragmenta, vuelve, no repite partes.... rock progresivo señor Yorke, no me sea usted snob. Y dicho esto digamos que se trata de uno de los mejores temas de los 90, una delicia que uno no se cansa de escuchar y que me trae grandes memorias de cuando descubrí ese "OK Computer" para mi uno de los mejores álbumes de la historia y uno de los más inluyentes también. Por cierto que el vídeo es antológico.




1. Queen "Bohemian Rhaphsody" (A night at the opera / 1975)
Para mí el número uno está más que cantado. Uno de los singles de éxito más imposiblemente inusuales, primera parte de balada de piano, parte central a base opereta, y grand finale hard-rockero. Si esto no es progresivo que baje Freddy Mercury y lo vea. En el mismo álbum tenemos "The prophet's song" que es otra candidata, pero Queen siempre flirtearon con el estilo en temas como "Innuendo" o algunos otros de su primera época. Os dejo el vídeo oficial y el de la descacharrante intro de la imprescindible película "Wayne's world". ¿Cual os gusta más?.





PD: Creo que seguiremos con estos posts porque entre otros temas / grupos que se me han ido ocurriendo y vuestras aportaciones en el primer post, tengo una laaaarga lista. ¿Tienes más sugerencias?, comentarios bienvenidos.

Héroes y Villanos


Pocas veces he hablado aquí de deportes, creo que una o ninguna. Pero estos días ando algo mosca con esto de la "Operación Galgo", y es que para mi el atletismo ha sido durante muchos años (últimamente un poco menos) una de mis pasiones. Recuerdo que la cosa empezó en los mundiales de Indianapolis en 1983 donde empezaba a despuntar un jóven Carl Lewis que un año después emularía a Jeese Owens en unas olimpiadas de Los Ángeles donde Jose Manuel Abascal logró una histórica medalla de bronce en los 1500m. Desde entonces el seguimiento de este deporte me tuvo entretenido como pocas cosas lo han hecho, y es que para seguir el atletismo hay que ser muy friqui, hay que saberse cúales son marcas buenas para 50 pruebas, tener en la cabeza récords del mundo, saber si los tiempos de paso de una determinada prueba son apropiados para batir tal o cual récord..... En el atletismo encontré un deporte lleno de pasíón y épica en el que para triunfar no solo había que tener la forma física óptima, sino utilizar la cabeza y la estrategia.

Desde entonces, los campeonatos de Europa de 1986 con la histórica medalla de Carles Sala en 110m vallas, la medalla de plata de Jose Luís González en los mundiales de Roma en 1987 (la única vez que este tío ganó algo y se podría haber hinchado de hacerlo), la irrupción del más grande, de Fermín Cacho, aún tengo su victoria en los juegos de 1992 como lo más grande de la historia del deporte español, siento no haber encontrado un vídeo de mejor calidad que el que os pongo.  


Cacho arrasó con todo lo que pudo, con seis medallas en grandes acontecimientos incluyendo las de campeón olímpico y de Europa, y sobre todo con una marca 3:28:95 que a día de hoy sigue siendo Récord de Europa. Todo un mito para mí. Y luego llegaron, Reyes Estévez, Yago Lamela (¡8:56 metros!), y...... Paquillo Fernández (¡record del mundo!) y Marta Domínguez (medallas a cascoporro). Y resulta que a estos dos últimos les han pillado con el carrito del helado. Les llamaré indeseables a falta de otros calificativos más malsonantes. Siento lástima por ellos y me jode que nos hayan tomado el pelo a todos. Tramposos que escenifican que seguimos siendo el país de la trampa y la triquiñuela. Y además, son gilipollas. Sí, tal como suena. No se llega a campeón del mundo con substancias o transfusiones, hay que entrenar y sacrificarse un huevo. Lo que ha podido con éstos dos (y los que caerán) es la avaricia y la estupidez.

Pero lo que más me jode es que cada vez me entran más dudas de si me sigo podiendo creer lo de Fermín Cacho, lo de Yago Lamela, lo de Arturo Casado o los de todos los demás. Este deporte se va a la mierda, como ya ha pasado con el ciclismo, este año decidí volver a ver el Tour después de años de pasar de ello. Me equivoqué, mierda de país.

PD: Hace un par de años un compañero de trabajo francés siempre me decía que los resultados de los deportistas españoles eran culpa del dopaje y que el tiempo le daría la razón a lo que yo siempre le respondía que envidia cochina. Que razón tenía el cabrón.

Lon Chaney "El hombre de las mil caras" (¡cuadruple post!)


Como cualquier aficionado al cine siempre he disfrutado de "The Hunchback of Notre-Dame" y "The Phantom of the Opera" en sus versiones mudas protagonizadas por Lon Chaney, pero nada me hizo interesarme en profundizar en su figura como ver "Garras Humanas" (The Unknown), producción de 1927 protagonizada por Chaney y una jovencísima Joan Crawford. La película, dirigida por Todd Browning, uno de los autores más extremos y retorcidos de los inicios del cine con obras en su bagaje del calibre de "Freaks", "Dracula" o "Muñecos infernales", es una historia increíble de pasión y venganza: Un feriante que realiza números lanzando cuchillos con los pies, simula no tener brazos para ganar el amor de una compañera de feria con una extraña fobia a ser tocada. Cuando accidentalmente es descubierto, decide chantajear a un cirujano para que le ampute realmente los brazos y así ganar el amor de su amada, pero ésta ha perdido su fobia y rechaza a nuestro amigo por el fortachón de turno. Vean la venganza que planea, véanla, una de las escenas más poderosas que recuerdo (ni que decir que es un spoiler, pero véanlo, total dudo que vean la peli):


La interpretación de Chaney en esa película es completamente inolvidable, no se trata solo de como realiza todos sus gestos cotidianos con los pies (comer, vestirse, etc.), el patetismo de su interpretación (por ejemplo en la escena en la que se da cuenta de se ha amputado los brazos para nada) es difícilmente olvidable. Browning y Chaney realizaron algunas otras películas juntos y ambos son dos figuras cinematográficas fascinantes. Otro día hablamos de Browning, vamos hoy con Chaney, para lo cual podemos seguir el guión del excelente documental "Lon Chaney: A Thousand Faces", del cual tuve conocimiento gracias al excelente blog (no como éste) La cinta de Möbius. El documental es un festival que además de explicar la vida y milagros de tan interesante personaje, permite ver las escenas cumbre de la mayoría de sus películas y los maquillajes y creaciones que le hicieron famoso: Todo tipo de personajes tullidos y deformes a los que Chaney siempre otorgaba una sincera humanidad. Sus padres eran sordomudos y eso tuvo una gran influencia en su dominio del gesto y en su voluntad de normalizar y mostrar la humanidad de lo marginal. Pero lo que lo hizo único es que nunca tuvo un maquillador, guardaba todos sus trucos en un maletín cuyos contenidos ocultaba una vez que se creó una imagen de misterio tras la pantalla. De su propio ingenio salían todos esos personajes y creacioes que han admirado e influído a generaciones de maquilladores.

Os recomiendo el documental íntegro que se puede ver completo en youtube en 9 partes : 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, o encontrar con subtítulos en P2P. Pero echarle solo una ojeada al montaje musical de la intro -los dos primeros minutos- para cualquier cinéfago será un placer:


Pero ya puestos a completar el perfil del personaje, existe una película de 1957 titulada precisamente "El hombre de las mil caras" donde James Cagney da vida a Lon chaney en un biopic realizado con motivo del 50 aniversario de la creación de Hollywood. La vida de Chaney no fue fácil, motivo de mofa durante su infancia por su familia sordomuda, casado con una cantante desequilibrada que abandonó la familia tras un intento de suicidio, y luchando durante toda su vida por sacar adelante a su hijo manteniéndolo apartado de sus fantasmas familiares (sí, el algo menos célebre Lon chaney Jr., pero recordado igualmente con cariño por los aficionados al terror de la Universal gracias a la serie de "El hombre lobo").

Lamentablemente la película (como suele ser habitual en los biopics de la época) se centra más en la dramatización de los intríngulis familiares que en aportar una visión interna del mundo del cine de la época, sin embargo la puesta en escena de la creación de algunos de sus más célebres maquillajes mostrando su habilidad con el mítico maletín, presenciar el rodaje de algunas de sus escenas más celebradas, o recrear personajes clave de ese período como el productor Irving Thalberg hacen que la película merezca un visionado para cualquier aficionado al cine silente. Porque efectivamente, Chaney apenas tuvo oportunidades con el cine sonoro: Un cáncer de pulmón se lo llevó por delante tras su única película sonora cuando todo parecía indicar que Todd Browning pretendía contar con él para "Drácula", solo podemos imaginarnos como hubiera sido esa película.

Y para cerrar el círculo de lo comentado, otra película con Chaney de 1924: "He, who gets slapped" (casi me da verguenza el título español de "El que recibe el bofetón"). La verdad es que siempre ando intentando localizar películas de Chaney (especialmente las que hizo junto a Todd Browning) pero es como buscar el santo grial, se encuentran pero en unas calidades paupérrimas. Afortunadamente encontré "He, who gets slapped" en una magnífica calidad de imagen y con una banda sonora demoledora, toda una experiencia que me hizo disfrutar como un enano. En este caso en el cartel era más grande el nombre del director Victor Sjöström ("El Viento") que el de un Chaney que empezaba a tener papeles de protagonista pero que aún no tenía el status del que gozó tras "The Phanton of the opera", pero la película parece realizada a su medida: El personaje de Chaney es un científico traicionado por su mecenas que se establece como un payaso cuya función de bofetones masivos lo convierte en una celebridad. Cuando el antiguo mecenas aparece un día por el circo y compite por una pretendiente la venganza está servida. De nuevo la interpretación de Chaney en la escena donde se declara a la muchacha y éste lo rechaza con un bofetón creyendo que está de broma es increíble, en unos segundos su cara pasa de la tragedia al patetismo para estallar en unas carcajadas que acaban por dar la razón (falsamente) a la muchacha. En el fondo todas las películas de Chaney seguían el mismo patrón: traición, ofensa, rechazo, caída en la misera absoluta, y venganza, pero cada una de ellas tenía su magia especial (o como mínimo las cuatro que he visto)... Si alguien sabe como puedo conseguir en buena calidad "The unholy Three" o "The penalty" que me avise.

Por cierto, como notas para frikis, esta película se trata de una de las primeras producciones de la Metro Goldwyn Mayer y la primera donde aparece el famoso león (que tiene un protagonismo en la trama, jeje) y también hay un debate tremebundo sobre si en esta película aparece el mismísimo Bela Lugosi de extra como uno de los 60 payasos "abofeteadores" que atizan al protagonista en el circo en lo que sería su debut en el cine. Parece que no está demostrado, juzgar vosotros mismos (el payaso de la izquierda), y para echaros unas risas leeros el "sesudo" estudio sobre el asunto en este enlace.



Valoraciones:
"Garras Humanas" (The Unknown) (1927)  8.5/10
"He, who gets slapped" (1924)  7.5/10
"El hombre de las mil caras" (1957)  6/10
"Lon Chaney: A Thousand Faces" Documental (2001)   8/10

Los 10 mejores temas de rock progresivo de bandas que nunca pensaste que tocaran ese estilo -1ª parte- (Dire Straits / Tool / Led Zeppelin / Beatles / Muse)


Esto del rock progresivo para muchos supone meterse entre pecho y espalda temas de 20 minutos con solos interminables de sintetizador interpretados por tipos disfrazados de reyes magos. Y sí, esa es una visión del tema que puede tener su gracia si detrás está el grupo adecuado, pero a veces temas de seis minutos están más cerca del espíritu original de los primeros progresivos, no se trata de más largo o más épico, sino de aportar algo original, salirse del concepto de canción con estructura canónica de verso / estribillo. Artistas inquietos los ha habido siempre y temas de rock progresivo aportados por artistas que nunca se calificarían como tales también. Aquí mi selección de los mejores temas que entrarían en esa categoría, en dos entregas. Que lo disfruten.


10. Dire Straits "Telegraph Road" (Love Over Gold / 1982)
Para cuando Dire Straits empezaron a ser una de las bandas más importantes de los 80 el rock progresivo ya estaba tocado de muerte, así que no deja de ser sorprendente que la banda de Mark Knopfler llegara a lo más alto desde la complejidad de unas ambiciones artísticas a prueba de bomba. Es la única composición de la lista de duración maratoniana (14 minutos), y no siempre los Straits fueron tan ambiciosos, pero está bien recordar a algunos de los que despotrican del progresivo que cualquier otra calificación para un tema tan sinfónico y retorcido es papel mojado.


9. Tool "Reflection" (Lateralus / 2001)
Lo de Tool es digno de mención. Una de las bandas de culto del metal alternativo USA de los 90, que desde el ya mítico "AEnima" (1996) fue dejando caer gotas de que lo suyo no era para nada conformista y que no se iban a quedar estancados. Enigmáticos, esquivos y tan perfeccionistas que salen a álbum cada 5 años, en 2001 aparece "Lateralus" conteniendo este "Reflection" que supone su primer paso de gigante en abrazar el rock progresivo. Un tema atmosférico y tétrico que crece desde una gran percusión cortesía del gran Danny Carey para acabar con una gran intensidad. Su admirado Robert Fripp estaría orgulloso.


8. Led Zeppelin "Kashmir" (Physical Graffiti / 1975)
La elección más evidente habría sido el "Stairway to heaven" pero la banda de Jimmy Page abrazó el rock progresivo durante toda su carrera, y no, no estoy hablando de las aburridas versiones de 20 minutos de "Dazed and Confused" o "Moby Dick", sino de temas como "Achiles last stand", "The Ocean", y un laaaaargo etc. de temas cuya estructura no era precisamente la de verso / estribillo / verso / solo / estribillo. Kashmir, además de una obra de arte y uno de los mejores temas de la historia del rock demuestra como abrazar el sinfonismo desde el rock creando algo original y diferente.


7. Beatles "A day in the life" (Sargent Pepper's... / 1967)
A The Beatles, como de otras muchas cosas, hay que "culparles" del nacimiento de la psicodelia y el progresivo. Cuando en 1967 los temas eran simples y directos en el mundo del pop, el álbum "Sargent Peppers..." sacude el mundo del rock con su creatividad fuera de todo lo conocido, coincidiendo con la explosión de los álbumes de debut de Hendrix, Pink Floyd, Soft Machine, Cream, y un largo etcétera que cambiaron la cara del rock para siempre. "A day in the life", integra dos composiciones diferentes, además de un elaborado fragmento instrumental, algo inaudito para la época y que completa una maravilla musical.


6. Muse "Knights of cydonia" (Black Holes and Revelations / 2006)
El "Bohemian Rhapsody" de Muse. Un tema en tres partes claramente diferenciadas donde no se repiten estribillos ni melodías, seis minutos de completa evolución, ¿existe otra definición de rock progresivo?. Claro que no era la primera vez, su fantástico álbum de 2001 "Origin of Symmetry" ya contenía joyas en la línea como "New Born" o "Space Dementia". Matt Bellamy es una de las mentes más inquietas del rock actual como deja constancia su más reciente "The Resistance" y los 13 minutos del "Exogenesis symphony". Mucha gente no se dará cuenta pero para cuando "Knights of cydonia" aborda su momento Spaguetti Western el rock progresivo ya ha entrado en sus orejas.

 

La trilogía Leguineche de Berlanga


Lo que tiene que una persona de relevancia cultural la palme es que te vienen ganas de revisar su obra. Que me perdone don Luís, pero gracias al infeliz acontecimiento me he acordado de una serie de películas suyas que quería revisar o ver por primera vez. Este fin de semana he encadenado las tres películas que dedicaron Berlanga y Azcona a los marqueses de Leguineche, imprescindibles y casi tan reivindicables como las primeras obras de su filmografía.

La primera de ellas “La escopeta nacional” (1978) es todo un clásico del cine español por méritos propios. Berlanga retrata a unos decadentes marqueses durante los años postreros del franquismo en una finca donde se organizan cacerías a las que atienden ministros, aristócratas, miembros del OPUS, y en general buscavidas con ganas de pegar el pelotazo. La película es una celebración de un brillante guión acompañado de unas inmejorable interpretaciones llenas de carisma. El papel de José Sazatornil como el industrial catalán que llega a la cacería completamente perdido ante unas convenciones sociales completamente marcianas y sus desesperados intentos por ganarse la confianza del ministro de turno son media película. La otra media viene de Luis Escobar (el marqués real a quien Berlanga hizo debutar como actor en esta película), en una entrañable composición como el fetichista y decadente marqués que ve como su posición social va perdiendo enteros conforme el franquismo se diluye, y la interminable lista de secundarios entre quienes no puedo dejar de destacar a Luis Ciges, quien siempre me ha hecho mucha gracia. Berlanga y Azcona no dejan títere con cabeza, la película es un festival donde conviven la crítica social y el retrato costumbrista con el esperpento, el delirio y el surrealismo. Puro Berlanga.

-Sazatornil camelándose al ministro de turno-

Siguió “Patrimonio nacional” (1981), donde repiten los mismos interpretes, que se ven obligados a mudarse al palacio que poseen en la capital, propiedad de la marquesa de Leguineche (Mary Santpere). Aunque no es tan redonda como su predecesora, el retrato de los patéticos intentos del marqués por conseguir acercarse al Rey una vez caído Franco mientras intenta recuperar la propiedad del palacete incapacitando a su esposa resulta hilarante ante el desfile de abogados, notarios, banqueros, y todo tipo de personajes que acaban siempre saliendo corriendo ante las disparatadas situaciones que la familia acaba provocando. Empiezan a cobrar más protagonismo aquí el hijo del marqués (un José Luís López Vázquez aficionado al onanismo), y su esposa (no menos brillante Amparo Soler Leal), pero Luis Escobar sigue aportando frescura y naturalidad a un personaje tan entrañable como delirante. Berlanga y Azcona no se quedaron sin ideas todavía, el torrente de situaciones planteadas merece sin duda darle un visionado (o una revisión) a “Patrimonio nacional”.

-Leguineche sometiendose al Limpiabotas top-less (fuera de plano, lo siento)-

Y la cosa siguió con “Nacional III” (1982) donde ya el marqués y familia deben vivir en un pisito a la espera de tiempos mejores que solo llegan con la herencia de la nuera, que siguiendo la moda de la época provoca que toda la familia se dedique a la evasión de capitales. El máximo aliciente de esta tercera entrega es ver el crecimiento de algunos secundarios como Luis Ciges y Chus Lampreave, que son quienes aportan los mejores momentos de una película que aún siendo divertida por momentos, demuestra agotada la fórmula y los personajes. Yo no lamenté el visionado de una película que no había visto nunca, fue como marcarse el guilty pleasure de ver una “españolada” con la conciencia tranquila por tratarse de Berlanga y Azcona (¡toma snobismo!). La verdad es que la parte final con López Vázquez intentando sacar de España su capital dentro de la escayola que le cubre el cuerpo pertenece casi más al cine de Pajares y Esteso que a sus ilustres predecesoras. Contrasta esto con un Escobar que sigue brillando y las delirantes escenas con una Chus Lampreave empeñada en casarse con el marqués, o Luis Ciges y sus negocios de limpiabotas top-less. Así que ya puestos vale la pena ver el conjunto entero (uno también le acaba cogiendo cariño a esos personajes tan trabajados y a unos actores que quizá no eran los mejores técnicamente pero que estaban llenos de carisma), aunque por si sola “Nacional III” es obviamente más flojita.

Valoraciónes: 
"La escopeta nacional": 8/10
"Patrimonio nacional": 7/10
"Nacional III": 6/10 

Suck ....Rock Movies by TQX....


Rob Stefaniuk, 2009
Una banda de rock desconocida que sufre bastantes vicisitudes recorriendo el país tocando en garitos penosos sufre un día un pequeño acontecimiento de nada: Su bajista es atacada por un vampiro y pasa a convertirse en una no-muertoa, pero los poderes y cambios físicos que sufre la chica le otorgan un atractivo en escena que hace disparar la popularidad de la banda hasta extremos insospechados. La chica lo consigue mantener oculto hasta que se descubre el pastel y el grupo le hace prometer que no los vampirizará, pero con la convivencia diaria pasa lo inevitable y poco a poco van cayendo todos mientras son perseguidos por el implacable Eddie Van Helsing (¿pilláis el guiño?) interpretado con mucha coña por Malcolm McDowell.

-¿Quien se resiste a una banda de vampiros?-

La película está llena de guiños rockeros como escenas que recrean portadas clásicas de álbumes o los inevitables cameos de Henry Rollins, Alex Lifeson, Alice Cooper o Iggy Pop, de hecho en este caso no se trata de apariciones fugaces, tienen un cierto peso en la trama y cumplen interpretando sus papeles con la coña necesaria para el tipo de producción de que se trata. Los guiños también los tenemos hacia el cine clásico de vampiros, como ese roadie al que tienen como servidor y que está claramente inspirado en el Renfield de Bram Stoker.

-Alice Cooper, el rockero con más cameos de la historia-

La película es bastante divertida, y en general funciona bien pese a lo previsible de la trama, con algunos gags bastante desternillantes de gore-humor negro. La música es más que decente y las actuaciones musicales van "in crescendo" conforme el número de miembros del grupo vampirizados va en aumento (impagable al final cuando acaban tocando levitando). No es ninguna maravilla pero resulta entretenida y divertida y una buena aportación al universo de las rock movies. Lo más flojo es ese personaje del vampiro original a quien deben matar para recobrar su estado "normal", terrenos algo convencionales pisamos ahí.
Valoración: 6/10



Heavy Rain (o por fin he encontrado utilidad para la PS3)

 

Tengo que confesar que a mi la PS3 me cayó del cielo, fue un regalo inesperado de algo en lo que yo nunca hubiera gastado un duro. Así que el cacharro ha pasado un año acumulando polvo salvo para ver ocasionalmente el youtube o torturar a las visitas con las fotos de las vacaciones (a los vídeos no llego, no soy tan cruel). ¿Juegos?, había probado algunos (¡gracias sobrinos!) pero pocos me habían llamado la atención. Sí, muy bonitos a nivel técnico pero ninguno me enganchó, ¿Bioshock? Venga ya hombre, mapas de dos pasillos y tres puertas, eso es para nenazas. ¿Resistance? Con las horas de Quake, Doom, Duke Nukem y similares que lleva uno, quien necesita un enésimo clon, debo estar viejo porque no aguanto diez minutos de esos juegos sin agobiarme. ¿Assasin’s Creed? Bueno aquí he de decir que la cosa mejora, pero la bizarra mezcla de renacimiento y virtualidad acabó con mi interés….

Ya comenté aquí que lo mío eran las aventuras gráficas, desde los tiempos de los libros aquellos de “Escoge tu propia aventura” las posibilidades de una ficción interactiva me han apasionado, por ello fui un yonki de los juegos de aventuras conversacionales, y la edad de oro de la aventura gráfica en los 90 con títulos como Darkseed, The Dig, Shadow of the comet, etc. por no mencionar los grandes clásicos de Sierra o Lucasarts supuso mis mejores momentos frente a un videojuego. Este género cayó en el agotamiento en parte ante su incapacidad de renovarse, y es que cuando uno tiene 15 años tiene todo el tiempo del mundo para probar las combinaciones posibles de objetos y puertas, pero a estas alturas a mi que no me busquen para dedicar horas para buscar si la puerta se abre con una llave o con un pepino.


Así que cuando empecé a oir hablar de Heavy Rain como algo revolucionario en esto de la ficción interactiva, la verdad es que sentí curiosidad, pero uno ya está curado de espantos como para invertir 60 euros así como así. Claro que si te encuentras el juego en cuestión en casa de tus sobrinos (¡gracias de nuevo!), y éste ya ha pasado a “modo estantería” la cosa cambia y uno no se resiste. Después de un par de semanas de uso intensivo la conclusión es clara: Heavy Rain es uno de los mejores videojuegos a los que he jugado, al nivel de la saga Gabriel Knight (que para mi es mucho decir) y que los 60 euros es valor más que razonable para la experiencia entregada. Pero vayamos por partes….

El juego se podría calificar de “película interactiva” (me niego a llamarlo aventura gráfica) en el que tomamos el control de cuatro personajes diferentes durante las investigaciones que deben llevar a encontrar a un asesino en serie bastante cabroncete y macabro que parece una mezcla entre Hannibal Lecter y el payasete de Saw. El juego está estructurado en secuencias con mucho componente cinematográfico en las cuales en determinados momentos solo miramos la acción y en otros tomamos el control de los personajes. Lo mejor es que las secuencias no interactivas son siempre breves y concretas, nunca te agobias esperando, cosa que me ha hecho cabrearme y abandonar otros juegos. Lo del componente cinematográfico viene porque está realmente cuidado el montaje (en cuanto a que podemos hablar tranquilamente de planos, encuadres y demás), los decorados, ambientación, la banda sonora, actuación (voces) y en general todos los detalles entre los que ya no menciono los técnicos, que son estupendos, como se le supone a algo que cuesta 60 eurazos, ¡que menos!.


Uno se enfrenta a Heavy Rain sin saber muy bien que va a encontrarse y se encuentra con la sorpresa de que entre investigaciones y tortas toca hacer no pocas tareas domésticas como hacer tortillas, cuidar bebés, ducharse, poner la mesa, echar un polvete…. cosa que acaba resultando muy entretenida gracias al ingenioso sistema de control basado en cosas tan simples como pulsar una tecla en el momento adecuado, una combinación de teclas en el ritmo preciso o saber regular la velocidad o posición del controlador (cosa que incluye moverlo como un poseso arriba y abajo o dar mamporros con él –literalmente- lo que causa por cierto bastante vicisitud cuanto tu mujer te pilla in fraganti). Al principio la acción se basa más en estas cosillas y en diálogos pero conforme avanza el argumento las tortas, persecuciones, luchas y demás van ganando peso. He de decir que la forma en que están resueltas estas secuencias es brillante, puede que para algunos sea simplemente pulsar una tecla en el momento preciso, pero si estás inmerso en la acción, el chute de adrenalina es considerable, cosa que hacía lustros que no experimentaba con un videojuego. Y durante el juego tenemos más posibilidades de interactuar como seleccionar la posición del personaje en un diálogo, tomar decisiones concretas, o investigar con un curioso cacharro virtual tipo “Minority report” para entendernos.

La secuencias de acción por decirlo de alguna manera son como el videojuego aquel de “Dragon’s Lair”: En los 80 cuando las máquinas arcade tenían estupendos gráficos de cuadraditos de píxels del tamaño de un garbanzo, esa máquina fue un fenómeno, se trataba de acción reproducida en Laser Disc con calidad de dibujo animado currado que ofrecía interactividad gracias a hacer saltar el vídeo a un momento u otro dependiendo de las pulsaciones de los controles. Y la espectacularidad de la coreografía de los combates y el método de control me recordaron inmediatamente a esa magna saga de juegos. Dependiendo de lo cazurro que uno sea con en mando y de si se acuerda de que el triangulito es el botón de arriba y la cruz el de abajo cuanto tenga décimas de segundo para pensarlo, creo que es importante ajustar el nivel de dificultad a algo que nos suponga el reto. Yo que estoy algo oxidado en esto lo puse a nivel intermedio y no pocas secuencias de acción me supusieron un reto que provocó el citado efecto adenalítico. Si eres un “hard gamer” póntelo a tope sin dudarlo.

 
Pero el tema principal es el nivel de interactividad y hasta que punto uno tiene la libertad de hacer fluir la historia por diferentes caminos. La respuesta es que pese a tener (creo) seis finales posibles, la rama principal de la historia es bastante inamovible y no vas a llevar la historia por cualquier camino sino que puedes morir antes o después o superar o no algunas pruebas, lo que unido a algunas decisiones que tomes hará que pasen unas cosas u otras y marcará el orden en que pasan. Esto quizá suene decepcionante para algunos pero la experiencia realmente merece la pena, y no solo merece la pena una vez, sino que explorar los recovecos de la trama merece mucho la pena. No explico más para no reventar nada a nadie, eso abajo en los spoilers.

Decir que el argumento está cuidado y el guión es una de las virtudes del producto, lo que hace que no pierdas el interés y tengas la motivación de seguir vivo para seguir averiguando que pasa. No deja de visitar lugares comunes del cine de psicópatas, pero en general es digno de mención como así deben haber visto los productores que tienen los derechos para una versión cinematográfica que en las manos adecuadas podría dar para una película muy maja, estaremos expectantes.

Pues eso, que ya no pensaba que algún video juego me pudiera hacer recuperar el interés en el medio: ¡Mierda!, ¿1001 cosas más que no haré?



Y ahora…… ¡Los Spoilers! (bueno tampoco tanto)……. Pero si quieres jugar sin saber nada no te leas lo que sigue……
……….


Creo que vale la pena en una primera partida dejarse llevar y hacer fluir la historia tomando las decisiones que uno crea, y nunca parar o repetir una secuencia si algún personaje muere o creemos tomar una decisión equivocada. Será tu historia y el final al que llegues será “tu” final y vale la pena no prostituirlo haciendo guarreridas como repetir una secuencia si mueres o volver a empezar, ¡asume tus decisiones que ya eres mayorcito!. Yo no cambio mi primer final y eso que me perdí medio juego, pero en eso el juego es consecuente, si todos tus personajes palman, el juego se acaba.

Si mueres, el placer de repetir una secuencia de acción (siempre a partir de la segunda vez que juegues, recuerda) es grande. Las posibilidades son muchas y te sorprendes de ver que dependiendo de cómo encajes o atices un golpe, toda la “coreografía” es diferente. La verdad es que el trabajo que lleva detrás el artefacto es digna de admiración.

Para la segunda partida, ya puedes hacer un poco de trampa (si quieres) e intentar llegar al final con todos tus personajes vivos, que es el camino más largo posible y el que más pantallas y tiempo de juego ofrece. El inconveniente dependiendo de donde retomes la partida es que hay determinadas secuencias que habrá que volver a jugar, es un mal menor atendiendo a que alguna se las secuencias que puedes perderte es realmente espectacular. Personalmente no he sentido la necesidad de una tercera intentona, dado que en la segunda guarreé todo lo que me dio la gana. Me quedaron algunas duda sobre si algunas acciones ofrecían secuencias que me perdí pero uno ya tiene otras prioridades, coñe.

EDITO: 
Claro que si me he perdido secuencias te despelote como esta, ¡igual tengo que volver a jugar!

Teaser Post (Dragon's Lair + The Silence of the lambs)

Como sois unos empollones frikis sabelotodo seguro que lo adivináis, pero mañana hablaremos largo y tendido sobre un tema. Pista:, ¿que tiene que ver el vídeojuego "Dragon's Lair" con "The Silence of the Lambs"?. Del cruce de ambas cosas sale el tema de mañana.

 





Calabuch

Luis García Berlanga, 1956
Casualmente había adquirido "Calabuch" y "Plácido" en esas ediciones que te regalan con un periódico que normalmente tiras al salir del quiosco, así que tenía previsto revisarlas de todas maneras. La casualidad ha hecho que la publicación de esas películas haya coincidido con el fallecimiento del maestro de Valencia, así que valgan estas líneas como homenaje a una de las figuras más imprescindibles de la cultura española del siglo XX. La cuestión es que apenas recordaba nada de esta película que no había revisado en muchos años, y la verdad es que fue como un reencuentro con un buen amigo, pueden haber pasado años, pero al rato de hablar con él te sientes como si no hubiera pasado el tiempo.

En "Calabuch" Berlanga apuesta por el costumbrismo pero se despoja un tanto del esperpento y el patetismo que desprenden algunos de sus mejores personajes en películas como "Bienvenido Mr. Marshall" o "Plácido". En "Calabuch", el objetivo es mostrar un mundo donde el tiempo se ha parado, donde sus personajes tienen problemas, sí, pero donde la felicidad se encuentra en la casa de la esquina o en el bar de la calle de enfrente. Por ello no sorprende que la carcel sea el mejor de los hoteles o que el patético torero tenga que salir por patas acosado por los espontáneos. Acertadamente la excusa narrativa es la llegada al pueblo de un sabio nuclear (brillante creación de Edmund Gwenn, por mucho que solo oigamos su voz doblada a un perfecto castellano, aunque peor es oír a Manuel Alexandre -valga también esta reseña un homenaje para él- doblado con una voz que no es la suya).


Pero esos disparates de doblaje no pueden empañar esta obra de arte, donde Peñíscola (convertida en la fictícea villa de Calabuch) se erige en protagonista de este alegato a las formas sencillas de vivir y a una manera de entender la vida que de tanto en tanto necesito recordar que está ahí, y que en un lugar y un tiempo hemos tenido entre manos. Esta película debería ser de proyección obligatoria en las escuelas e institutos de cualquier ciudad de España o.... del imperio austrohúngaro. Ah por cierto, por ahí andan también Pepe Isbert, Juan Calvo, etc.
Valoración: 8/10

Delirios Escénicos Extremos (VI) : Michael Angelo Batio

 
Contraataca esta sección, antes llamada "Cutrez Escénica Extrema" y que en este caso que os traigo bien podría recuperar ese calificativo. Resulta que hablaba yo de la guitarra de cuatro mástiles que se muestra en coña en el vídeo de Genesis "Land of Confusion" protagonizada por los Spitting Image, y me hace notar un compañero de otro foro que en realidad hay un guitarrista que utiliza dicho cacharro. Patidifuso me he quedado al ver el vídeo, además del correspondiente descojone claro. La realidad supera a la ficción, porque aunque parece sacado de una película de los Zucker o de "This is spinal tap", parece que la cosa iba en serio (pasar de la primera parte del vídeo e ir a 0:58):



Aquí la versión en coña de Genesis (la coña venía porque Mike Rutheford utilizaba en realidad un cacharo de TRES mástiles, como por otra parte han hecho gente como Steve Vai o Chris Squire) :