"¡Viva el vino!" (Mariano Rajoy, 2007)

Bienvenidos a la casa de muñecas (Welcome to the Dollhouse)

Todd Solondz, 1995
Dawn es una niña de once años que sufre burlas y acoso en su escuela (eso que ahora llamamos Bullying). La niña no es muy agraciada físicamente, y sus enamoramientos no le traen más que sufrimiento. Además, su familia es incapaz de comprender sus problemas y la tratan con desdén, con lo que su vida es bastante miserable. Un día harta de todo provoca un grave suceso familiar, al tiempo que tiene un extraño romance con uno de sus acosadores, el violento Brandon.

En este impecable debut, el siempre interesante Solondz (Happiness) se propone demostrarnos lo amargo que resulta el paso de la infancia a la adolescencia, y para ello sólo nos ofrece un punto de vista en toda la película: el de su protagonista a la que no abandonamos en toda la cinta. No hay lugar para visiones contrapuestas de familiares o amigos, lo único que le interesa a su autor es narrar el sufrimiento de esta fase de la vida, generalmente minimizado por los padres con los tradicionales comentarios de "está en una edad imposible" y demás.

-Solo hay que ver la taquilla de Dawn para entender como la tratan... -

Pero seguramente la propuesta como drama puro no hubiera funcionado, así que poco a poco va calando un poso a comedia amarga que le viene muy bien a la historia. La película cuenta con grandes detalles en el uso de la banda sonora y las canciones, así como visualmente, donde en lugar de hacer ningún alarde, el siempre sobrio Solondz compone planos aparentemente simples pero de gran fuerza.

Aunque sin duda la gran potencia de la cinta es el magnífico retrato de esos personajes complejos y contradictorios: Dawn sufre abusos y sufre por ello pero no duda en comportarse de la misma forma con quien considera "inferior". Brandon pretende ser un líder pero tiene los mismos problemas de aislamiento social que Dawn. Así, el principal acosador de Dawn acaba siendo protagonista de un rarísimo romance con ella, uno de los más siniestros que servidor recuerda. Y que decir de esos padres capaces de ignorar completamente a su hija cuando regresa tras escaparse (demasiado ocupados dando entrevistas). Por no hablar de ese vecino que rapta a Mandy, la hermana pequeña de Dawn, para tenerla encerrada en un sótano indicando ya los sórdidos caminos que veríamos en Happiness.

Un pequeño clásico completamente recomendable.
Valoración: 8/10
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4 comentarios:

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Qué grande es Solndz y cmo ya he dicho en más de una ocasión, qué malas personas nos hace sentir que somos este director. Una película impresionante que sin duda, como bien apuntas, sirvió como simiente para su obra maestra Happiness.
Es curioso lo negro que puede llegar a ser el humor que filma Todd, y lo incómodos que nos senitmos cuando nos descubrimos riéndonos con algo que no deberíamos.
Saludos desde mi casa de muñecos

Dr. Quatermass dijo...

Pues si amigo Crowley, es lo que tiene el cine de Solondz, nunca te deja indiferente. El mejor ejemplo de lo que dices es cuando nos llegamos a compadecer del pedofilo en Happiness.

Saludos!

elprimerhombre dijo...

Hace tiempo que no veo esta peli pero me gustó. Descubrí a Solondz con Hapiness, que me encantó (no la he vuelto a ver desde que la vi en el cine). Un saludo!

Bargalloneta dijo...

Yo también la vi hace mucho y recuerdo que también me gustó aunque me impactó mucho más Happiness...
recuerdo a Solondz pasear por San Sebastian....